Escribe el número en una hoja de laurel, enciende una vela y tíralo al caldero
El particular altar en la administración de lotería de Alcorcón, con el décimo premiado en 2010 - ernesto agudo

Escribe el número en una hoja de laurel, enciende una vela y tíralo al caldero

Una administración de lotería de Alcorcón pide a sus clientes que participen en un rito para que les traiga suerte

madrid Actualizado:

Supersticiosos y escépticos confesos hacen cola estos días en la administración de loterías La Mexicana de Alcorcón, que el año pasado repartió el Gordo de Navidad con la ayuda, o no, de la médium Victoria Braojos.

Agustín Rubia ha vuelto a confiar en la maestra de Ayala para repetir éxito en su pequeña administración, convertida en estos días en un templo de la buena suerte. La fortuna no ha abandonado a La Mexicana en 2011. Ha repartido el anterior al premio de la lotería del Niño, dotado de 7.200 euros por billete, tres premios de un acierto de cinco en la primitiva y uno en bonoloto. Pero queda el plato fuerte de la Lotería de Navidad.

Agustín confiesa que como ocurre en toda administración que da el Gordo sus ventas si bien no han llegado a duplicarse sí han aumentado, y con ello su trabajo, ya que les llama gente de todas partes de España para pedirles décimos.

Por cuestión práctica y probabilidad matemática Agustín cree que es muy complicado que su administración reparta 'el Gordo', puesto que hay 15.000 números más este año, «pero si está de tocar en algún sitio que toque aquí», comenta a Efe.

El ritual energético

Por ello, invita a todos sus clientes a que participe de manera gratuita en el ritual energético que ha hecho este año su médium y que consiste en escribir en una hoja de laurel el número y tirarlo a un caldero.

También les ha invitado a intercambiar con él décimos de otras administraciones a cambio de uno de la suya, para arrojar el número al caldero.

«Si no tenemos la suerte nuestra, aunque venga de fuera que la metamos también aquí», dice.

De este modo, comprar un décimo en su administración se convierte en un ritual para los supersticiosos, que tras hacerse con el décimo, rellenan el laurel, encienden una vela del candelabro y reparan en el altar donde san Antonio, la santa Muerte y don Juan del Dinero comparten espacio.

Los hay escépticos que bromean también con esta forma de atraer a la suerte, mientras hacen cola, eso sí, para hacerse con un décimo de 'La Mexicana' que el año pasado repartió el número de la suerte: el 79.250.

«Cambios que pueden venir con un premio, o no»

Victoria, la médium, asegura por su parte que ha intentado «no dejarse llevar por el colorín y seguir siendo la misma», de ahí que limite sus apariciones en televisión, centrada como antes en su cadena de tiendas esotéricas, en la que trabajan una docena de personas.

Lo más curioso en relación a la lotería dice, es que ahora hay gente que la llama para pedirle el número ganador, a pesar de que ella no da nunca números, reitera, y gente con una necesidad real de dinero que la ven como una salvación.

«La gente se equivocó el año pasado y se equivoca este año, lo que estamos haciendo es intentar posicionar la energía de las personas, que quien pase por la administración empiece a notar un cambio, empiece a focalizar su vida y notar cambios que pueden venir con un premio de lotería, o puede que no», afirma.