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Así es el MIR educativo con el que los decanos quieren combatir la deficiente formación de los docentes

La Conferencia de Decanos de Educación ultima un informe que aprobará el próximo 12 de julio y que presentará al Gobierno en septiembre

MADRIDActualizado:

La formación de los docentes en España está en entredicho. Mientras el Ministerio de Educación celebraba el elevado componente vocacional de la profesión docente (para el 91% es más importante su contribución al desarrollo de los niños que el sueldo o el horario), prefirió no destacar otros datos, como los malos resultados de los profesores españoles en formación inicial, que sí contestaron cuando fueron publicados por los medios, como ABC. Todos provenían del informe TALIS, elaborado por la OCDE, algo así como el informe PISA de los profesores.

A través de TALIS se les preguntó a los docentes de 48 países y economías de la OCDE por su formación inicial. En relación con las materias que imparten los docentes de primaria en España, el 14% no ha recibido formación en contenido, otro 14% no ha realizado práctica docente y un 15% no ha recibido formación pedagógica, las cifras más altas de todos los países participantes. En el caso de secundaria, los porcentajes son del 9%, 33% y 41%, respectivamente (los dos últimos porcentajes, lo más altos de la OCDE).

Estos datos, que la Conferencia de Decanos de Educación conoce bien, les llevó a elaborar un documento que presentarán al Gobierno en septiembre y que se aprobará la próxima semana, en el que plantean un giro de 180 grados para la profesión. Sus propuestas van desde el establecimiento de una carrera docente que ahora es «plana», dicen, pasando por la exigencia de una serie de requisitos para entrar a las facultades de educación que no solo se limite a la nota de corte; hasta la incorporación de contenidos nuevos (atención a la diversidad, innovación, convivencia…) o más práctica a la carrera introduciendo el nivel de máxima experimentalidad con menos alumnos por clase. Pero hay algo en lo que los decanos coinciden con inspectores, sindicatos, partidos políticos, comunidades y hasta el propio Gobierno: un MIR educativo como el que hacen los médicos. La pregunta es si esta próxima legislatura se hará realidad.

Tiene distintos nombres (MIR, DIR, Acceso a la Profesión Docente), depende de quien lo proponga, pero la esencia es la misma. El MIR permitiría mejorar uno de los grandes fallos de la formación inicial del profesorado: la escasez de prácticas.

Remunerado

Ahora, los docentes se forman haciendo Magisterio (si quieren ejercer en Infantil y Primaria), o un grado, más máster (para trabajar en Secundaria, Bachillerato y FP). En Magisterio tienen solo 42 créditos prácticos de un total de 240 y en el máster, una proporción similar (y también muy baja): 12 sobre 60. A partir de ese momento, se lanzan a hacer oposiciones si quieren entrar a la pública o a esperar a que se los contrate en el caso de la privada-concertada. El MIR que proponen los decanos arrancaría después de la carrera universitaria, se extendería dos años, sería remunerado, constaría de teoría y prácticas supervisadas por un profesor experimentado o tutor y daría lugar a una acreditación para acceder a una plaza definitiva en la pública (previa oposición, que también deberían ser modificadas) o en la privada/concertada. «La práctica y la evaluación de competencias en la profesión docente es fundamental y debería desarrollarse en la formación inicial pero también durante el MIR, en esos dos primeros años de carrera ya en aulas reales, lo que permitiría, además, que estos docentes noveles vayan adquiriendo responsabilidades», explica Carmen Fernández Morante, presidenta de la Conferencia de Decanos de Educación, que no ha querido avanzar las cifras de lo que costaría este experimento, que no lo es tanto si se tiene en cuenta que el sanitario lleva implantado en España desde 1976. Es un argumento al que recurre Francisco López Rupérez, quien habló de MIR educativo por primera vez en España y quien inspiró al recientemente fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba para consagrar el término en 2010.

Estatal y universal

«Los datos de TALIS son bastante preocupantes y reflejan la realidad de nuestro país, hay que mejorar la formación a través de un MIR, que tiene que tener como característica la selección de docentes antes que su formación, es decir, que no se formen de manera indiscriminada y luego se los elija», señaló López Rupérez, también expresidente del Consejo Escolar del Estado y director de la cátedra de políticas públicas de la Universidad Camilo José Cela.

Otra característica del MIR que defiende Rupérez, sin máster de secundaria, de tres años y remunerado a partir del segundo año, es su carácter universal, es decir, para la pública y privada/concertada y, sobre todo que sea estatal: «De conformidad con la Constitución, la educación es un derecho que regula el Estado, por lo que el proceso de acceso a la formación docente también tiene que ser del Estado». En el enfoque estatal coincide con el MIR que propone el PP (y que se inspira en el de López Rupérez) y con el de Ciudadanos, que está dirigido no solo para maestros y profesores sino también para orientadores. Los decanos, por su parte, defienden que debería ser regulado por el Ministerio de Educación aunque «lo ejecutarían, desarrollarían y las evaluarían las comunidades autónomas», apunta Fernández Morante. Lossindicatos como CSIF y ANPE sí creen en la necesidad de que sea centralizado. «Es fundamental que sea centralizado para atender al carácter estatal de los cuerpos docentes», apunta Nicolás Fernández Guisado, presidente de ANPE, que también reconoce la necesidad del MIR para dotar al profesorado de una «mayor formación práctica y didáctica, más experiencia vinculada al ejercicio de la profesión».

Temor a la precarización

El presidente del CSIF, Mario Gutiérrez, por su parte, muestra su preocupación respecto a la «precarización laboral que puede esconder el MIR». «Aceptamos un MIR que venga correspondido con unas oposiciones pero que no implique una apuesta de abaratamiento, que empiece a haber gente trabajando a menor coste en la administración y que tampoco le quite el trabajo a los interinos», recalcó. Estos dos sindicatos, junto con CC.OO, aplauden la medida, pero dentro de un contexto, siempre que se haga en el marco del desarrollo de una carrera profesional. «Hay que reformar la formación inicial, darle más peso a las prácticas, a la inmersión, pero abordando la profesión desde un estatuto en que se incluya toda la carrera profesional», concluye Francisco García, secretario general de la federación de enseñanza de CC.OO.

¿Cuánto cuesta?

Pero una vez elaborada la teoría hay que preguntarse cuánto costará. También hay diferencias. López Rupérez calcula que el MIR podría costar, aproximadamente, 400 millones de euros por año durante un periodo de diez años. «El cálculo se hizo teniendo en cuenta que en los próximos diez años habría que renovar a 200.000 profesores por razones de edad», recuerda López Rupérez. La propuesta de Cs se calcula en 500 millones anuales durante cuatro años. Los decanos, por su parte, no han dado datos sobre el coste.