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Imagen del campamento - Diverbo.es

Un campamento infantil expulsa a una niña por tener necesidades especiales

La empresa que gestiona los campamentos, Diverbo, ha declarado a ABC que «todo se ha hecho velando por ella»

MadridActualizado:

El campamento Aldea Inglesa Kids Aldeaduero ha expulsado a Inés, una niña con necesidades educativas especiales, en su primer día. El motivo, según la madre de la menor de 11 años, ha sido las quejas de varias madres de las que eran las compañeras de habitación de Inés.

«Las madres se estaban quejando porque no querían que Inés esté en la habitación con sus hijas. Decían que sus hijas están en un colegio de integración, que durante todo el año tienen que convivir con niños de necesidades especiales y que cuando llega el verano se merecen disfrutar del campamento», ha aclarado la madre a Cadena SER.

La madre de Inés había advertido a una de las monitoras sobre las necesidades de la niña. Además, le había pedido que «bajo ningún concepto informase de antemano al resto de niñas de las características de Inés porque la iban a etiquetar de entrada y no iba a tener la opción de que la demás vieran que ella ríe, baila y cuenta como el resto», ha afirmado. Fue después de que la responsable informara a las menores que compartían habitación con Inés, llamaron a sus padres para protestar.

La presión de los padres provocó que el campamento ofreciera el pasado sábado dos opciones: sacar a la niña del centro o ponerla en una habitación con una monitora.

Según declaraciones de la madre de Inés a la cadena, el campamento, «decía que si la cambiaba de habitación, se quejarían otras madres. Que le estaba poniendo entre la espada y la pared, y que lo único que se le ocurría es que Inés se fuera a dormir con una monitora pero que la niña le decía que no, que quería dormir con sus compañeras».

«Todo se ha hecho velando por ella»

En la conversación telefónica que matuvieron los padres de la niña expulsada con el campamento, les comunicaron que Inés tenía «comportamientos extraños» y que «no iba a poder seguir las clases de inglés porque no tenía ningún nivel».

Sin tener noticias de Inés, al día siguiente los padres decidieron ir a por su hija al campamento y allí consiguieron hablar con un responsable que defendió la actuación de la monitora y se ofreció a pagar otra de su bolsillo sin admitir que la niña pudiera dormir con el resto.

De momento la empresa que gestiona los campamentos, Diverbo, ha declarado a ABC que «todo se ha hecho velando por ella». No obstante, fuentes del campamento explican que están recopilando la información sobre lo ocurrido.

Inés «está hecha polvo, tiene la moral por los suelos, ella piensa que la culpa es suya que no consigue ser normal. Ya le he dicho que ni de broma, que por desgracia en este mundo hay gente muy buena pero también gente mala y hemos topado con gente no tiene empatía ni capacidad de entender lo especial que es ella», ha indicado la madre de la niña.