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Ola de calor: ¿A partir de qué temperatura no se puede dormir bien?

La temperatura óptima para dormir debe oscilar entre los 20 y 28 grados en verano

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Llega el verano y con él las elevadas y asfixiantes temperaturas que hacen que conciliar el sueño sea todo un reto. Hay una serie de medidas que se pueden llevar a cabo para evitar el insomnio en estos meses de calor y asegurar el descanso.

Uno de los factores que más influye en el sueño nocturno es la temperatura. Durante el sueño REM, uno de los dos estados del sueño, la temperatura corporal se ajusta a la temperatura ambiente.

Sistema de Refrigeración

Mantener una buena refrigeración del espacio en el que descansamos es muy importante para que la temperatura no sea extrema y no interrumpa el sueño, con despertares frecuentes y reduciendo la cantidad de tiempo de descanso.

«El espacio nunca debe superar los 28 grados para que el descanso sea correcto en verano, por tanto el sistema de refrigeración es muy importante», afirma Alejandro Ferré, doctor especialista en trastornos del sueño perteniciente a la Sociedad española del sueño (SES)

En las horas de más calor, las persianas deben estar bajadas para evitar que los cristales de las ventanas del hogar desprendan mucho calor. Durante la noche es una buena opción subirlas para permitir que el fresco entre en el espacio donde dormimos.

Ducha con agua tibia

Además de una buena refrigeración y aunque pueda parecer lo contrario, una ducha con agua tibia nos ayudará a conciliar mejor el sueño y a tener una sensación de fresco más duradera que si lo hacemos con agua helada.

«La temperatura externa del cuerpo es de 36 grados. Ducharse con agua fría hace que sintamos más rápido el calor porque reactiva nuestro organismo de forma más brusca», asegura el doctor.