El agua de coco no es un sustitutivo el agua normal para hidratarnos
El agua de coco no es un sustitutivo el agua normal para hidratarnos

Agua de coco, ¿tan milagrosa como la pintan?

Aunque es más natural que un refresco, su consumo no sustituye al agua normal, y tampoco tiene extraordinarias propiedades desintoxicantes y antienvejecimiento

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Si hace unos años ninguna «celebrity» que se preciara iba a comprar el pan sin su batido verde «detox» en la mano, ahora lo que está de moda es beber agua de coco. Ya hemos visto a varias modelos subir a sus redes sociales imágenes en las que aparecen degustando esta bebida (preferiblemente con una playa paradisíaca de fondo) que han elevado el agua de coco a la categoría de alimento casi milagroso. Que si es la mejor manera de estar hidratado, que si es reconstituyente, que si frena el envejecimiento... Pero, ¿cuánto hay de cierto en todas estas afirmaciones? «Es algo natural porque está dentro de una fruta. Tiene su agua, azúcares, fibra y vitaminas, pero de ahí a atribuirle funciones milagrosas... pues no», afirma tajante a ABC Ana Márquez, dietista-nutricionista, vocal del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía ( Codinan).

El agua de coco no es un zumo. Es simplemente el agua que cae dentro de esta fruta y se encuentra principalmente en los cocos verdes jóvenes. «Es un agua con sabor al que se le atribuyen más propiedades de las que tiene y que no es sustitutivo del agua normal o de otras frutas», asegura la dietista-nutricionista, que añade: «Tampoco tiene efectos antienvejecimiento ni de desintoxicación. Para desintoxicarnos tenemos el hígado, los riñones, el aparato digestivo y los pulmones, que nos ayudan a eliminar las sustancias nocivas del cuerpo. Obviamente, la alimentación participa en el mantenimiento de la salud. Si me alimento mal tengo sobrecarga en el organismo»

En 2012, la investigadora Chhandashri Bhattacharya, de la Universidad de Indiana, presentó un estudio en la reunión anual de la Sociedad Americana de Química, que concluía que este líquido podía utilizarse como bebida isotónica natural para recuperarse tras la práctica de ejercicio ligero, con el que se sude poco. Según el estudio, el agua de coco contiene hasta 1.500 mg de potasio por litro frente a los 300 mg/l que contienen dos conocidas marcas de bebida isotónica. Sin embargo, su bajo nivel de sodio la descarta como opción en caso de ejercicio de alta intensidad. En opinión de Márquez, lo ideal es consultar a un profesional de la salud que nos asesore sobre la bebida más adecuada para recuperarnos de acuerdo con el tipo de deporte que practicamos.

Aunque los famosos que la promocionan suelen comentar que es uno de sus secretos para mantenerse estupendos, la nutricionista replica que la mejor manera de cuidarnos es «comer más alimentos vegetales frescos y enteros, aceite de oliva virgen, legumbres, granos enteros integrales, caminar más y limitar una serie de productos que son superfluos».

Si buscamos un refresco alternativo, para consumo esporádico, con menos azúcares y sin gas, el agua de coco puede ser una opción, siempre y cuando no contenga azúcares añadidos. Si lo que nos preocupa es estar hidratados y no engordar, lo mejor es el agua normal, que calma la sed y tiene 0 calorías.