Gil Tamayo manifestó «el dolor y pesar» de los obispos españoles por el presunto caso de abuso sexual en Granada
Gil Tamayo manifestó «el dolor y pesar» de los obispos españoles por el presunto caso de abuso sexual en Granada - ernesto agudo

Los obispos se enteraron de la denuncia de abusos sexuales en la diócesis de Granada por la prensa

Afirman que monseñor Martínez «goza de todo el afecto y la credibilidad»

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El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, el sacerdote José María Gil Tamayo, manifestó este viernes "el dolor y pesar" de los obispos españoles ante el caso de abuso sexual por parte de un grupo de sacerdotes a un joven cuando era menor de edad en la diócesis de Granada.

"Los delitos denunciados es una ofensa a la víctima, a Dios y un daño a la Iglesia, a la comunidad cristiana y a toda la sociedad", aseguró el portavoz de la CEE, quien también expresó "la cercanía y solidaridad" de los prelados "con las posibles víctimas de este delito que está bajo un proceso de judicial canónico y civil".

Durante la rueda de prensa al término de la Asamblea Plenaria, Gil Tamayo aseguró que para la Iglesia "las víctimas son lo primero" y promulga una "tolerancia cero" con los abusos sexuales. "Ojalá esto nos ayude a una mayor concienciación y a una tarea de prevención en la Iglesia pero también en toda la sociedad".

El secretario general también precisó que los obispos se enteraron del caso "a través de los medios de comunicación" por el deber del arzobispo de Granada "de guardar discrecionalidad y respeto hacia la posible víctima". Al respecto, explicó que ante un posible caso de abusos sexuales en el seno de la Iglesia, el papel de la Conferencia Episcopal "es secundario", ya que "las competencias para actuar recaen en la Santa Sede y la diócesis donde se produce el delito".

El sacerdote destacó las explicaciones que el arzobispo de Granada, monseñor Francisco Javier Martínez, ha dado sobre el caso a los distintos medios de comunicación y en el que ha aclarado que " cumplió con los protocolos que la Santa Sede plantean para estos casos". "Monseñor Martínez goza de todo nuestro afecto y toda nuestra credibilidad", señaló Gil Tamayo, al tiempo que insistió que en caso de confirmarse lo denunciado "nos produce vergüenza".

Sobre la existencia de un posible grupo organizado el que pudiera estar detrás de los abusos sexuales, Gil Tamayo aseguró "que evidentemente estas acciones no ocurren de la noche a la mañana, si es un grupo de sacerdotes perniciosos se deberán dilucidar las responsabilidades y se extirpan". "Hay una absoluta confianza en la Justicia", apuntó el portavoz de los obispos, quien añadió que estas personas "no merecen ser sacerdotes porque esa no es la vida sacerdotal".