Cambio de hora 2014: Consejos para afrontar el nuevo horario con alegría
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Cambio de hora 2014: Consejos para afrontar el nuevo horario con alegría

Este sábado por la noche, a las 2 de la madrugada hay que adelantar los relojes a las 3 pero nuestro organismo no se «actualiza» automáticamente. Te damos algunos consejos para adaptarte al horario de verano

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Cuando nos levantemos el domingo, el reloj del móvil, el de la televisión y el del ordenador se habrán actualizado automáticamente al horario de verano pero, en cambio, tendremos que adelantar manualmente el reloj de muñeca, el del horno o el del coche... pero ¿qué podemos hacer para cambiar nuestro reloj interno? Según el Dr. Steven Feinsilver, director del Centro de Medicina del Sueño de la Facultad de Medicina Icahn del Hospital Mount Sinai de Nueva York nuestro reloj tarda en reprogramarse algo más de 24 horas ya que va un poco por detrás de la hora del reloj.

El Dr. Praveen Rudraraju, director del Centro de Medicina del Sueño del Hospital del Northern Westcheseter de Nueva York va más allá al recomendar empezar a prepararse un par de semanas antes levantándose cinco o diez minutos antes cada dos o tres días para ir acostumbrándose.

Los expertos recomiendan modificar los hábitos de sueño, comida, bebida y algunas aficiones para a afrontar este cambio. A continuación os ofrecemos una serie de consejos para afrontar el cambio de hora con alegría y que nuestro organismo se adapte lo más rápido posible al nuevo horario después de perder una hora:

1. De cara a la noche del sábado, cuando perderemos una hora de sueño, lo ideal sería acostarse una hora antes de lo habitual si al día siguiente no vamos a poder levantarnos más tarde para poder dormir unas ocho horas.

2. Los cambios naturales de luz a lo largo de las 24 horas ayudan al organismo a ajustar sus ritmos neurohumorales a las exigencias del día, por lo que es recomendable que nos de la mayor cantidad de luz durante el día.

3. Para ayudar a la adaptación del reloj biológico es preferible evitar echarse la siesta durante unos días.

4. El ejercicio puede ayudar a dormir, pero no es recomendable hacer justo antes de acostarse. Lo ideal es hacer entre 30 y 40 minutos de ejercicio diarios cuando todavía haya luz.

5. Aunque normalmente tampoco es recomendable acostarse con el estómago lleno, los días posteriores al cambio horario es preferible cenar hasta tres horas antes de irse a la cama.

6. También es aconsejable, hasta que el organismo se haya acomodado al nuevo ritmo, evitar la cafeína durante varias horas antes de acostarse y limitar la ingesta de alcohol.

7. Es totalmente contraproducente tener un televisor o trabajar en el dormitorio y es recomendable no utilizar el dormitorio hasta la hora de acostarse.

8. El doctor Feinsilver asegura que podría ser bueno establecer una «hora de las preocupaciones» al menos una hora antes de acostarse «para escribir todas las cosas que le preocupen o que tenga que hacer al día siguiente». Una vez hecho eso, puede dejar de lado la lista y relajarse antes de acostarse.

9. Del consejo anterior se desprende que no hay que realizar ningún trabajo en ordenador una hora antes de acostarse y que lo más recomendable es relajarse leyendo, escuchando música o viendo la televisión.

10. Es probable que los días siguientes no tengamos hambre a nuestra horas habituales de comer pero hay que evitar cambiar los horarios de comidas. Es preferible ajustarse a la rutina: comer a la misma y no saltarse comidas, especialmente el desayuno, no cenar en exceso ni irse a la cama con hambre.