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Investigadores estiman que una de cada 2.000 personas en Reino Unido tiene proteínas del «mal de las vacas locas»

Así lo revela un estudio publicado en «British Medical Journal», a partir del análisis de más de 32.000 muestras de apéndice anónimas

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Una de cada 2.000 personas en Reino Unido podría ser portadora de las proteínas de la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), popularmente conocida como «mal de las vacas locas», según concluyen los investigadores de un nuevo análisis en un artículo publicado en « British Medical Journal».

El trabajo proporciona la medida de prevalencia más consistente hasta la fecha y en la que se identifica la proteína priónica anormal a través del grupo de edad más amplio hasta el momento y en todos los genotipos.

Un equipo de investigadores de Reino Unido decidió llevar a cabo una nueva investigación para conocer mejor la cantidad de gente en el país que puede ser portadora e identificar su composición genética (genotipo). Para ello, examinaron más de 32.000 muestras de apéndice anónimas de personas de todas las edades a las que se les había quitado el apéndice entre 2000 y 2012 en más de 41 hospitales de toda Inglaterra. De ellas, 16 muestras fueron positivas para la proteína priónica anormal, lo que indica una prevalencia global de 493 por millón de habitantes, cifra de la cual, los autores de la investigación estiman que una de cada 2.000 personas es probable que sea portadora.

La presencia de la proteína priónica en los nacidos entre 1941/60 no difirió significativamente de los nacidos entre 1961 y 1985 y fue similar en ambos sexos. Cuando las muestras se agruparon en tres áreas geográficas amplias (noreste y noroeste, costa sureste, suroeste y en Londres, y el Este y el Oeste), no hubo diferencias aparentes en la prevalencia del prión anormal.

Las pruebas genéticas de las 16 muestras positivas revelaron una mayor proporción del genotipo valina homocigótica (VV) en el codón 129 del gen que codifica la proteína prión (PRNP) en comparación con la población general de Reino Unido, lo que difiere de los 177 pacientes con vECJ detectados hasta el momento, todos ellos del genotipo metionina homocigótica (MM).

La preocupación es que los individuos con este genotipo VV pueden ser susceptibles de desarrollar la enfermedad en periodos de incubación más largos o que no muestre ningún signo clínico de la enfermedad, alertan los autores, quienes destacan que el número de pacientes con vECJ clínica está todavía muy por debajo de la cantidad sugerida por la prevalencia de la proteína priónica anormal, incluso para los que llevan el genotipo MM. Sin embargo, estos investigadores creen esencial continuar la investigación para detectar la proteína priónica anormal en la sangre y examinar el tejido de la década de 1970 y anteriores, antes de la aparición de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB).

Un editorial que acompaña al artículo dice que a pesar de que la enfermedad sigue siendo rara, la «infección» puede ser relativamente común y los médicos deben conocer las medidas de salud pública para proteger a los pacientes.

La variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vECJ ) es una enfermedad degenerativa del cerebro, a menudo llamada la forma humana de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o «enfermedad de las vacas locas». Surgió después de la exposición generalizada a los priones de EEB a finales de 1980 y principios de 1990 a través de productos cárnicos contaminados en la cadena alimentaria.

Aunque sólo se han producido 177 casos clínicos de la vECJ hasta la fecha en Reino Unido, estudios anteriores han estimado que alrededor de una de cada 4.000 personas pueden llevar los priones de la patología. Sin embargo, persiste la incertidumbre acerca de cuántas personas van a llegar a desarrollar la enfermedad y todavía no está claro el riesgo de los portadores de transmitir la patología a través de transfusiones de sangre o cirugía.