Cómo prevenir la cistitis en verano
El arándano rojo ayuda a prevenir la cistitis - reuters

Cómo prevenir la cistitis en verano

Evitar la humedad y el frío y orinar justo después de tener relaciones sexuales, algunas de las claves

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El verano es época de sol, calor y descanso, pero también es la estación «preferida» de la cistitis, una infección urinaria que afecta especialmente a las mujeres y cuyos síntomas más habituales son las ganas constantes de orinar y el escozor al terminar la micción. Es más frecuente durante el estío porque la humedad de los bañadores o el agua fría favorecen su aparición, así como por el aumento de las relaciones sexuales. «El 80% de las infecciones urnarias se producen por las relaciones sexuales», asegura el doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja, urólogo y director del Instituto Urológico Madrileño.

La razón es que la bacteria que con mayor frecuencia causa la cistitis es la E.coli, que sale del intestino a través de las heces y suele colonizar la zona perineal (la zona entre el vagina y el ano). Durante las relaciones sexuales se produce un arrastre del germen, que asciende desde la uretra hasta la vejiga, donde produce la infección.

«Es 30 veces más frecuente en la mujer que en el varón, precisamente porque el recorrido de la uretra hasta la vejiga es mucho más corto que en los hombres», señala el doctor Ruiz de la Roja. De hecho, según apunta el experto, el 50% de las mujeres sufren al menos una infección de orina a lo largo de su vida y hasta un 30% de ellas las padecen de forma repetida.

Otros factores que pueden favorecer la aparición de infecciones son el estreñimiento «porque hay mayor cúmulo de ecoli en la zona perineal» y el uso de determinados métodos anticonceptivos «como los espermicidas o el diu». El frío y la humedad de los bañadores mojados también influyen porque producen cambios en la flora vaginal y la zona queda desprotegida.

Para evitar que este tipo de infecciones nos amarguen las vacaciones, el urólogo aconseja como medidas de prevención beber mucho líquido, cambiar el bañador mojado por uno seco, evitar el estreñimiento, no extremar la higiene porque los lavados continuos arrastran germenes malos pero también los buenos, la limpieza de la zona siempre tiene que ser de delante hacia atrás y muy importante: orinar siempre después de haber mantenido una relación sexual para arrastrar las posibles bacterias.

El poder del arándano rojo

Un buen aliado frente a las infecciones de orina es el arándano rojo por su contenido en proantocianidina tipo A, que actúa de dos formas: «elimina el E.coli a nivel intestinal e impide que el germen se pegue a la pared de la vejiga», indica el doctor Ruiz de la Roja, que recomienda tomarlo en comprimidos de farmacia por la noche. «Es cuando se acumula más orina y está más tiempo estancada, lo que hace más posible que aparezca la infección», advierte.

En mujeres con infecciones reiterativas, además, aconseja tomar un comprimido justo antes o justo después de la relación sexual. «Las infecciones suelen reaparecer porque no se tratan adecuadamente. La dosis de antibiótico no acaba con el germen y éste rebrota», alerta el director del Instituto Urológico Madrileño, que aconseja visitar al urólogo cuando la cistitis sean frecuentes para que realice un estudio y evalúe la causa.