La Conferencia Episcopal, en contra de la clonación humana
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La Conferencia Episcopal, en contra de la clonación humana

Recuerda que el embrión «no es una cosa ni un mero agregado de células vivas, sino el primer estadio de la existencia de un ser humano»

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La Conferencia Episcopal Española se ha remitido a un documento aprobado en 2006 para mostrar hoy su rechazo a la primera clonación de células madre embrionarias con fines terapéuticos llevada a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de Oregón.

En sus orientaciones sobre la licitud de la reproducción humana artificial aprobadas en la LXXXVI Asamblea Plenaria, los obispos afirmaban que «cuando se producen seres humanos en el laboratorio, se comete una injusticia con ellos, porque se les está tratando como si fueran cosas».

El embrión humano merece el respeto debido a la persona humana porque «no es una cosa ni un mero agregado de células vivas, sino el primer estadio de la existencia de un ser humano. Todos hemos sido también embriones», recordaba la Conferencia Episcopal citando palabras de Juan Pablo II en su carta Evangelium vitae.

Ante la posibilidad de la clonación terapéutica, los obispos españoles alertaban que con ella se abrirá la puerta también a la clonación reproductiva porque es ya una clonación de seres humanos: «Se trata en efecto, de producir seres humanos clónicos a los que, además, no se les dejará nacer, sino que se les quitará la vida utilizándolos como material de ensayo científico a la búsqueda de posibles terapias futuras».

Por ello, consideraban la clonación terapéutica una «injusticia doble» al «primero producir embriones clónicos y luego utilizarlos como material para investigaciones biomédicas».

Del mismo modo se expresó ayer el cardenal de Boston y responsable del Comité Provida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, Sean O'Malley, que advirtió que la técnica «va en contra de la dignidad de las personas porque trata a los seres humanos como productos».