Envases en busca de dueño
¿Cómo es el sistema de retorno de envases y bebidas? - abc
reciclaje

Envases en busca de dueño

Cada día 28 millones de envases de bebidas van a vertederos. Revertir esta situación es posible poniendo precio al residuo.

Actualizado:

Imagine pasear por un parque o una playa y no encontrar ni una sola botella de refresco o lata de cerveza o caminar por las calles de su ciudad sin que las papeleras estén rebosantes de estos envases de un solo uso. ¿Se lo imagina? Pues es posible. ¿Cómo? Dándole un valor a ese envase y, por tanto, dejando de considerarlo un residuo. Es decepcionante admitir que nuestros actos a veces solo responden a criterios economicistas, pero el tiempo ha revelado que la voluntariedad de los ciudadanos es limitada.

El sistema de gestión de residuos domésticos parece haber tocado techo en nuestro país y está lejos de tender hacia el residuo cero que marcan las estrategias de la Unión Europea. En los últimos años las tasas de reciclaje se han estancado. Por un lado es evidente que la crisis ha hecho mella en el consumo; por otro, no es menos cierto que el sistema de recogida selectiva de residuos genera una serie de recelos entre los ciudadanos -muchos de los cuales no saben cómo tienen que separar los residuos o se siguen preguntando qué se hace luego con ellos-, que las diversas campañas de concienciación no parecen haber ayudado a superar.

Como explica Víctor Mitjans, de la Fundación para la Prevención de Residuos y director de estudios de Retorna, «el sistema tiene sus límites precisamente en la voluntariedad, y este estancamiento se está produciendo a niveles muy bajos de recogida selectiva». Por lo tanto, se hace necesario algún incentivo adicional para que las tasas de reciclaje de envases de un solo uso aumenten.

Lo demuestra el hecho de que de los 51 millones de envases de bebidas de un solo uso que cada día se tiran en nuestro país, más de la mitad (28 millones) aún van a parar a vertederos, lo que supone que cada día 2.000 camiones salgan a nuestras carreteras para llevar estos residuos a los vertederos, y de otros 4 millones se desconoce el destino, según datos de Retorna. Esta organización sin ánimo de lucro apoya la implantación en España de un sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR), al estilo de la devolución del casco que hasta los 80 se hacía en nuestro país, pero no solo para el vidrio como entonces sino para todos los envases de bebidas de un solo uso.

El sistema funcionaría de la siguiente forma: el consumidor paga el precio del producto más 20 céntimos en concepto de depósito; cuando devuelva el envase (puede hacerlo en el mismo establecimiento o en otro) se le devuelve el importe del depósito. La recogida de los envases se puede hacer con máquinas o manual. Algunos países, como Alemania, Suecia o Noruega han implantado ya estos sistemas, aumentando la tasa de reciclaje de los envases de bebidas y acabando de un plumazo con la imagen de estos residuos abandonados en el entorno.

Un tercio del total

Según cifras de Retorna, en nuestro país solo se estaría recogiendo en los contenedores de reciclaje un tercio de los envases de bebidas de un solo uso. La tasa de reciclaje que manejan desde Ecoembes (Sistema Integrado de Gestión que se encarga del contenedor amarillo: envases y residuos de envases) para 2011 es del 68%, pero este dato es para todo lo que puede entrar en sus contenedores, no solo para envases de bebidas de un solo uso.

Además, hay que contar que el universo de envases que se ponen en el mercado es mayor, puesto que Ecoembes no aglutina a la totalidad de los envasadores (sino al 90%), y que en España se introducen fraudulentamente envases de fuera de nuestras fronteras, como reconoce el propio portavoz de Ecoembes, Antonio Barrón.

Los detractores del sistema de depósito le achacan que el consumidor tiene que adelantar un dinero, aunque luego le será devuelto. ¿Pero quién asume los costes del reciclaje de envases con el modelo vigente? En España, los ayuntamientos están obligados por ley a hacerse cargo de la recogida, transporte y tratamiento de los residuos, pero en el caso de los envases, para los que en 1997 se implantó la recogida selectiva, la gestión a partir de que entran en la planta de tratamiento recae en los Sistemas Integrados de Gestión. Estos sistemas están compuestos por los propios envasadores, a los que la ley obliga a pagar por el coste del reciclaje de los envases, pero solo de los que hayan sido depositados en el contenedor adecuado.

Pagan los ciudadanos

Por tanto, entre que solo se recoge selectivamente uno de cada cuatro envases de plástico y uno de cada dos de vidrio, y que de los impropios en cada contenedor se hace cargo el Ayuntamiento en cuestión, nos encontramos con que la gestión del 70% de los envases domésticos es financiada con nuestros impuestos y no por los productores de esos envases, explica Miquel Rosset, de Retorna. «Esto es muy grave -añade- porque significa que las Administraciones públicas están subsidiando la producción de envases». Según Retorna esto le cuesta a las Administraciones unos 68 millones de euros al año, más otros 65 millones del valor de la materia prima -aluminio, metal, etc.- que deja de aprovecharse.

Así las cosas, Retorna reclama que las comunidades autónomas legislen a favor del SDDR, convirtiendo el residuo en recurso, para lograr aumentar así la tasa de reciclaje en España.