Acudir a un oftalmólogo para prevenir el ojo seco - SESOC

Diez consejos para prevenir el ojo seco

Se caracteriza cuando el ojo no fabrica la suficiente cantidad de lágrimas o por una evaporación de estas. Como consecuencia, perjudica la calidad de vida personal y laboral

MadridActualizado:

Más de 5 millones de españoles padece Síndrome del Ojo Seco, un trastorno crónico que se produce cuando el ojo no fabrica la suficiente cantidad de lágrimas o por una evaporación de estas. Como consecuencia, perjudica la calidad de vida personal y laboral de quienes la padecen, pudiendo desembocar en ansiedad o depresión si sus síntomas -molestias oculares, escozor, mala visión, etc.- no se afrontan a tiempo.

La Sociedad Española de Superficie Ocular y Córnea (SESOC) lanza hoy su campaña #SOSParpadea, para concienciar sobre el Síndrome del Ojo Seco y prevenirlo. Presentamos diez consejos de SESOC para prevenir el Ojo Seco:

Descansa la vista de las pantallas y parpadea más

Pasar mucho tiempo frente a una pantalla implica reducir la frecuencia de parpadeo considerablemente: desde los 22 por minuto habituales hasta una media de 7. En la actualidad, gran parte de nuestro tiempo de ocio –ir al cine, ver series, chatear por el móvil…– y laboral –solemos trabajar con ordenadores– es impensable sin estar situados frente a una pantalla. Por ello, es recomendable seguir diariamente la «regla del 20-20-20», establecida hace años por sociedades científicas oftalmológicas norteamericanas: cada 20 minutos frente a una pantalla, descansar la vista 20 segundos, mirando a algún punto situado a 20 pies (6 metros). Al mirar a esta distancia, vuelve a aumentar la frecuencia de parpadeo.

Parpadea también mejor

El parpadeo ayuda a extender la lágrima, repleta de nutrientes esenciales, sobre toda la superficie ocular. Además, evita su evaporación, pues con cada parpadeo «exprimimos» las glándulas de Meibomio, que son las encargadas de segregar la grasa necesaria para proteger la película lagrimal. Sin embargo, al estar frente a una pantalla, la mayoría de nuestros parpadeos se hacen parciales, es decir, sin que terminemos de cerrar el ojo; sobre todo, cuanto más estresante o interesante es la actividad que estamos desarrollando. Para que el parpadeo sea efectivo, es decir, para que los ojos produzcan y recambien las lágrimas de forma adecuada, ha de ser completo: han de cerrarse los ojos del todo.

Gran parte de nuestro tiempo de ocio –ir al cine, ver series, chatear por el móvil…– y laboral –solemos trabajar con ordenadores– es impensable sin estar situados frente a una pantalla

Controla la humedad relativa en tu puesto de trabajo

Los ambientes secos perjudican enormemente nuestra salud ocular, pues resecan la superficie de los ojos, favoreciendo la evaporación de la película lagrimal. Un pequeño gesto, como tener una humedad relativa adecuada en la zona de trabajo, ayudará a lubricar mejor tus ojos, evitando la incómoda sensación de sequedad ocular. Por ejemplo, con un control de la humedad a través de los responsables de la empresa o el uso de humidificadores.

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Cuidado con las climatizaciones

Si tu puesto de trabajo se sitúa bajo el «chorro» del aire acondicionado o si pasas mucho tiempo en interiores, con calefacciones por aire, probablemente tus ojos se resequen más a menudo de lo habitual. Pasar más tiempo en ambientes exteriores favorece, sin duda, la salud ocular, sobre todo cuanto más húmedos sean estos. Se ha detectado, incluso, que en verano se acusan menos síntomas de Ojo Seco que en invierno, pues durante nuestro tiempo de ocio salimos, en mayor medida, al exterior.

Mejora la dieta

La dieta actual, mucho más compuesta por Omega 6 (presente en las carnes rojas) que por Omega 3 (presente en el pescado azul, los frutos secos o las verduras), favorece la disfuncionalidad de las glándulas de Meibomio, que son las encargadas de producir la capa de grasa que protege la película lagrimal ante una posible evaporación. Seguir una dieta más rica en Omega 3 es una buena medida, pues, para prevenir el Ojo Seco.

En verano se acusan menos síntomas de Ojo Seco que en invierno, pues durante nuestro tiempo de ocio salimos, en mayor medida, al exterior

Antes de realizar una cirugía, hazte un estudio

La mayoría de las cirugías del ojo favorecen el Ojo Seco. Por ello, antes de tomar la decisión de realizarte una, es importante que dispongas de un estudio previo que indique tu salud ocular. Quienes padezcan previamente de Ojo Seco, es probable que lo sufran más después de una operación.

Moderación ante ciertos medicamentos

Existen numerosos medicamentos que pueden empeorar los síntomas del Ojo Seco, como ciertos ansiolíticos, antialérgicos o reguladores gastro-intestinales, por lo que conviene tomarlos con moderación y siempre bajo supervisión médica.

Atención a los colirios que pueden agravar el Ojo Seco

Ciertos colirios con vasoconstrictores o conservantes que se administran de forma crónica pueden agravar el Ojo Seco. Deben tomarse precauciones antes de usarlos y consultar a un especialista.

Enfermedades sistémicas que afectan a los ojos

El Ojo Seco puede ser la primera manifestación de una enfermedad sistémica, como algunas reumáticas o de la piel, con lo que el control de sus síntomas puede ayudar al diagnóstico precoz de las mismas.

Acude a un especialista

El Ojo Seco es una enfermedad crónica, que hasta el día de hoy no tiene cura, pero existen multitud de tratamientos que mejoran la calidad de vida de quienes la padecen. Acudir a un oftalmólogo cuando se presentan los primeros síntomas (fatiga ocular, incomodidad visual, sensación de arenilla o de un objeto extraño dentro del ojo, ardor o escozor, sensación de sequedad, mala visión fluctuante o necesidad de cerrar los ojos más a menudo) es fundamental para recibir un tratamiento adecuado a la evolución de la enfermedad.