Tejido de nanofibras
Tejido de nanofibras - CEBIOTEX
CÁNCER INFANTIL

Investigadores españoles desarrollan un tejido de nanofibras para el tratamiento local del cáncer infantil

Impregnado de fármacos y colocado en la zona en la que se ha extirpado el tumor, elimina las células tumorales remanentes sin tener que recurrir a la radioterapia

MADRIDActualizado:

El cáncer constituye la primera causa de muerte por cualquier enfermedad en la población infantil europea. De hecho, se estima que los tumores y los cánceres de la sangre son responsables cada año del fallecimiento de 3.000 niños menores de 14 años en el conjunto de la Unión Europea, de los que 300 son españoles. Además, en torno a 90.000 de los cerca de 250.000 nuevos casos de cáncer que se diagnostican cada año en niños de todo el mundo no logran sobrevivir a la enfermedad. Y es que dado que la prevalencia del cáncer infantil es muy inferior a la de los adultos, parece que su investigación no resulta demasiado atractiva –o rentable– para las compañías farmacéuticas. Así se explica que la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) haya aprobado únicamente tres fármacos antitumorales para uso pediátrico en los últimos 20 años. De ahí la importancia del nuevo avance logrado por investigadores del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y de la Universidad Politécnica de Cataluña en Tarrassa (Barcelona), que podría facilitar el tratamiento del cáncer no solo en niños, sino también en adultos.

Concretamente, los investigadores han desarrollado un tejido de nanofibras biodegradable –es decir, que es reabsorbido por el propio organismo– que puede impregnarse de fármacos antitumorales y recubrir la zona en la que se ha extirpado el tumor, lo que posibilita la eliminación de aquellos restos del cáncer que no se han logrado erradicar con la cirugía.

Menos tóxico

A día de hoy, los pacientes que han sido sometidos a cirugía para la extirpación de un tumor suelen recibir radioterapia para eliminar aquellas zonas o células tumorales que hayan quedado en el organismo. O lo que es lo mismo, reciben ‘terapia de consolidación’ tras la cirugía. El problema es que la radioterapia no actúa únicamente sobre las células tumorales, sino que también afecta a las células sanas circundantes. Por el contrario, el nuevo tejido de nanofibras permite un tratamiento más localizado, es decir, más dirigido al área en la que se encuentran las células tumorales remanentes, por lo que resulta más eficaz y seguro.

Como destacan los autores, «este sistema de administración local del tratamiento antitumoral resulta menos tóxico y más efectivo que la radioterapia, el tratamiento habitual de consolidación después de la cirugía».

Este sistema de administración local del tratamiento antitumoral resulta menos tóxico y más efectivo que la radioterapia

Es más; la posibilidad de poder prescindir de la radioterapia resulta especialmente importante en el caso de los niños, pues dado que aún se encuentran en fase de crecimiento, los efectos adversos asociados a la irradiación pueden resultar particularmente graves.

Y este tejido de nanofibras para el tratamiento local del cáncer, ¿es realmente eficaz? Pues sí, cuando menos en modelos animales. De hecho, los resultados obtenidos con los animales han sido tan positivos que los investigadores ya han iniciado los trámites para lograr el permiso de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para la puesta en marcha de estudios preclínicos con este tejido –concretamente, en el tratamiento de los sarcomas de partes blandas.

No solo en niños

El primer tejido ha sido diseñado para el tratamiento específico de los sarcomas de partes blandas, es decir, los tumores que se desarrollan en los denominados ‘tejidos blandos’ –entre otros, los músculos, los cartílagos, los vasos sanguíneos y linfáticos y el tejido graso–. Sin embargo, los autores ya han anunciado el próximo diseño de tejidos para el tratamiento de distintos casos de cáncer tanto adultos como infantiles. Así, y en el caso de los adultos, se desarrollarán productos específicos para el glioblastoma y el cáncer de colon, de mama, de ovario y de páncreas, y glioblastoma. Por su parte, los tejidos para los niños tendrán por objetivo el neuroblastoma, el glioblastoma, el rabdomiosarcoma, el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing.

Y esta investigación, así como el ulterior desarrollo de los tejidos de nanofibras, ¿cómo se financia? Pues para el proceso de investigación y desarrollo (I+D) del producto, la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) constituyó en 2012 la empresa Cebiotex, en la que participan tanto el Hospital Sant Joan de Déu como 58 inversores privados –entre otros, Joan Bertran, ingeniero textil que propuso a los investigadores la creación de biomateriales para mejorar el tratamiento de los tumores infantiles tras vivir muy de cerca el fallecimiento de la hija de un amigo.

Y en este contexto, Cebiotex ha puesto en marcha una segunda ronda de financiación a través de una plataforma de microdonativos para lograr nuevos inversores para acelerar la I+D del producto.

Como concluyen los investigadores, «con esta iniciativa se quiere continuar impulsando el proyecto, pero ofreciendo garantías de que los nuevos fármacos desarrollados lleguen no sólo al cáncer de adultos (que al ser más prevalente también es el más rentable económicamente y el que suscita más interés por parte de los inversores tradicionales), sino también al cáncer infantil, que es una enfermedad huérfana por su poca prevalencia».