Resucitador de canarios
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La curiosa historia del resucitador de canarios

Data de 1896, se expone en el Museo de Ciencia e Industria de Mánchester y es el protagonista de una curiosa historia entre mineros y aves

MadridActualizado:

No es una máquina cualquiera: se encuentra en el Museo de Ciencia e Industria de Mánchester y es el símbolo del vínculo que una vez existió entre los mineros de carbón... y los canarios. Se trata de un artefacto muy particular, que se usaba para resucitar a estos pájaros en el interior de las minas de carbón a finales del siglo XIX en Inglaterra. El que se conserva, en concreto, data de 1896.

Los mineros ingleses solían introducir canarios hacia el interior de las minas para poder detectar posibles gases tóxicos, consecuencia de explosiones o incendios dentro de ellas. El ser humano es incapaz de percibir, por ejemplo, el monóxido de carbono, pero los canarios son especialmente sensibles a él. Bastaba con que un rescatista bajase primero con un pájaro dentro de una jaula: si notaba que el ave estaba afectada de alguna manera, la mina procedía a ser evacuada.

De aquella «solución», evidentemente, surgía otro problema, y era la muerte de estos pequeños animales. Fue entonces cuando nació el resucitador de canarios, una especie de caja de metal y vidrio que tenía una puerta circular. La puerta se dejaba abierta al adentrarse en la mina, con una reja para que el ave no pudiera salir. Si el portador advertía que el animal presentaba signos de envenenamiento, esa misma puerta se podía cerrar e inmediatamente inyectar oxígeno a través de una válvula, que lo tomaba de un tanque adherido a la parte superior de la jaula.

Los canarios marcaron a los mineros el camino que se podía recorrer durante casi 100 años, hasta que la tecnología los sustituyó por fin en los años 80. Esta práctica, tan cruel con los animales, contrasta con el hecho de que hubiese quien se preocupase por desarrollar una máquina que los protegiera. De hecho, se sabe que fueron muchos los mineros que se encariñaron con sus pájaros. El resucitador de canarios es hoy un bonito signo de la relación entre el hombre y los animales.