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«Campeones», la emotiva película de Fesser sobre la discapacidad intelectual

Javier Fesser dirige este filme, en el que «el mayor regalo para el espectador es reír y llorar emocionado»

Imagen de «Campeones»
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Mientras el mundo se queda absorto con el poder del vibranium que protege al Capitán América o a Black Panther, los protagonistas de «Campeones», el regreso al largometraje de Javier Fesser después de cuatro años dedicado a su hermano pequeño, lo hacen con un balón de baloncesto. No son superhéroes, como Los Vengadores, y a menudo su discapacidad intelectual distrae a la sociedad de sus muchas otras capacidades. Pero, capitaneados por Javier Gutiérrez, los diez actores debutantes reivindican sus peculiares poderes: la pureza de mirar al mundo sin prejuicios y romper los estigmas de una sociedad que se empeña «en poner etiquetas».

«Empecé la película pensando en demostrar que todos somos iguales, y no, todos somos maravillosamente diferentes, acojonantemente distintos. Encontrar la supercapacidades de todos en las diferencias es lo más hermoso que nos puede pasar entre seres humanos. Nos hemos empeñado en poner etiquetas basadas en lo que no sabemos hacer o en lo que hacemos mal más que en lo que sabemos hacer», asegura el director de «Campeones» en una entrevista a ABC.

«Su pureza, su ingenuidad... es algo que a mí me desarma y me gana por completo», cuenta Javier Gutiérrez, que asistió a un pase junto al resto del elenco y admiró la forma de ver el mundo de sus compañeros de equipo. Sobre todo en un mundo plagado de «hipocresía»: «Vivimos en una sociedad en la que va todo muy deprisa, estamos instalados en la falsedad; es un mundo muy de mentira, dominado por las redes sociales, que son de una perversidad absoluta y que hacen que nos hayamos convertido también en algo perverso porque formamos parte de esa rueda. "Campeones" a mí me ha conectado con mi yo más no naíf, pero sí más puro, auténtico». Y si Javier Gutiérrez aprendió con esta película, su personaje, un jugador de baloncesto frustrado relegado a segundo entrenador por su altura, no iba a ser menos. Sin discapacidad intelectual pero limitado por sus miedos e ignorancia, su personaje deberádescubrirá durante una condena por conducir ebrio cómo desenquistar su desilusiones gracias a la mirada genuina de sus jugadores.

Lejos de la condescendencia, «Campeones» trata la discapacidad con naturalidad, se ríe y emociona cuando toca, sin complejos. «Hay que normalizar. Yo, que tengo un hijo con una discapacidad, siento como una agresión la mirada compasiva hacia las personas con discapacidad. Creo que es algo muy incómodo que tiene que ver con la ignorancia y el miedo, por eso películas como esta son muy necesarias, no solo para dar visibilidad sino para concienciar y educar», explica a ABC Gutiérrez. «No se me ocurre mayor regalo para un espectador que reír y llorar emocionado», reconoce Fesser.

Admirado por el potencial de su descubrimiento, el director de «El milagro de P. Tinto» incluso dejó la cámara encendida después del riguroso «¡Corten!». «He rodado cada plano boquiabierto, con una admiración brutal hacia estas personas capaces de provocar tanta emoción, de proyectar tanta sinceridad y de ser tan auténticos. A todos nos apetecería ser así de auténticos pero no sé qué hacemos que nos empeñamos en disimular lo que somos», dice Fesser, convencido de que «la película puede ayudar a que el colectivo de personas con discapacidad intelectual empiece a perder etiquetas y sea mirado con la normalidad con la que hay que tratar a cualquier persona».