Ya no es el CIS de Tezanos

Es la España de hoy, la misma que el lunes retrató Narciso Michavila en la encuesta que publicó ABC

Salvador Sostres
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Ésta es la España que tú quieres y poco a poco nos vamos dando cuenta de que Tezanos no era el problema sino una sociedad inmadura y que no ha aprendido las lecciones de su dolor. Somos muy poco inteligentes. Ya no es el CIS de Tezanos: es la España de hoy, la misma que el lunes retrató Narciso Michavila en la encuesta que publicó ABC y que era incluso un poco más generosa con Pedro Sánchez.

Según este último sondeo, y la tendencia que marcan los publicados en días anteriores, los que venían a salvar al PP lo hunden hasta su más humillante fracaso, como fracasa cualquier partido que pierde la moderación y la centralidad. Los populares pasan de 137 escaños a 70 y pico, tal vez 80 y algo en el mejor de los casos. El espacio, el cráter que han dejado en el centro, lo está ocupando Pedro Sánchez sin tener que esforzarse demasiado. Tanta es su holgura que podrá elegir con quien pacta: con Ciudadanos o con Podemos y el PNV (o Esquerra). Con todos suma, con muy poco le basta.

La derecha, descentrada, corrida hacia la histeria y fragmentada, excita a los suyos pero ha perdido la vocación mayoritaria. Fue la primera legislatura de Aznar, moderada, pactista y centrada, la que elevó al PP a la mayoría absoluta. La segunda, arrogante y crispada, excesiva y envalentonada, le llevó a la derrota y no sólo por culpa de la gestión de los atentados del 11 de marzo.

Tanto reírnos de Tezanos y será Tezanos quien se acabe riendo de nosotros. Quizá el PSOE saque algo menos y Pablo Casado algo más; quizá Ciudadanos no suba tanto y el voto oculto le dé a Vox algo o sensiblemente más, pero la tendencia está muy marcada, toda la demoscopia coincide en las líneas generales, y entre la inconsistencia de una sociedad a la que hemos idiotizado diciéndole que sólo tenía derechos, y ningún deber, y un centro derecha que ha preferido parecerse a su parodia que a la realidad, España va a afrontar la crisis que viene con un gasto enloquecido e irresponsable, promovido exactamente por el mismo perfil de gobernante que nos hundió en la miseria hace 10 años.

Luego diremos que la culpa es de Trump, de Israel o de los bancos.

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