TRIBUNA ABIERTA

El VTC no deja a nadie atrás

«Hemos asistido a la hostilidad -incluso la violencia- de algunos, a cierta indiferencia política frente a su futuro y, crecientemente, a los llamamientos a abandonar el diálogo»

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Hace siete años iniciamos una aventura apasionante: crear en España una empresa de movilidad sostenible que fuese una referencia en el mundo. Aunque nos queda mucho camino por recorrer, con la confianza y el esfuerzo de todos, hemos logrado que, en nuestro país, tres millones de personas tengan descargada nuestra app en sus teléfonos y que más de medio millón, al menos una vez al mes, nos elijan para hacer algo que les importa. A ellas y ellos, a nuestras trabajadoras y trabajadores, a las empresas que colaboran con nosotros y, en especial, a las conductoras y conductores, a todos, muchas gracias. Gracias por contribuir a mejorar la vida de todos.

En Cabify, creemos que las mejoras sostenibles en la ciudad requieren una mejora sostenida en la movilidad. Pensamos que casi nada contribuye tanto a elevar la calidad de vida de las personas como enriquecer y ampliar sus opciones de movilidad.

Nos enorgullece saber que hay personas que renuncian al coche particular porque saben que pueden contar con nosotros. Nos motiva sentir que esa decisión individual, propiciada por el engranaje de la comunidad Cabify, supone menos contaminación, menos congestión y más libertad para todos. Nos anima escuchar a nuestras usuarias y usuarios decirnos que, desde que opera Cabify, perciben una mejora en la calidad de otras alternativas de movilidad.

Creemos que nuestra condición de españoles -somos de aquí-, nuestra apuesta por la trasparencia y nuestra orientación al futuro son motivo de satisfacción e inspiración también para la sociedad en la que nacimos. Sentimos que la mayoría de las españolas y españoles nos perciben como una opción con la que atender sus asuntos cotidianos y un aliado en asuntos de interés general como la transición ecológica, la productividad o el empleo. Ese es nuestro reto y nuestro afán.

En materia de transición ecológica, por ejemplo, merece la pena recordar que un coche VTC emite un 15 por ciento menos de CO2 por kilómetro recorrido que el coche medio del parque automovilístico de España. Además, los servicios que presta esta industria retiran de la circulación más de 52.000 vehículos particulares al día.

Coincido con nuestra ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, cuando señalaba en la inauguración de DigitalES Summit 2018 que la transformación tecnológica es un elemento clave para mejorar la competitividad y el bienestar social. Creo, sinceramente, que el Ministerio de Fomento y el ministro José Luis Ábalos están ante la oportunidad de liderar una propuesta de futuro, inclusiva y pensada para crear oportunidades de servicio y de empleo. Deseo que el Gobierno de España vea en Cabify un socio con el que trabajar en el cierre de la brecha que se abre entre empresas que operan tecnologías 4.0 y unas regulaciones 1.0, que llevan décadas ignorando las necesidades y aspiraciones de la ciudadanía y lastrando el potencial de nuestro país de generar crecimiento y empleo.

En materia de empleo, en Cabify también lo tenemos claro: empleo de calidad y movilidad sostenible son complementarios. Por eso, el primer acuerdo entre un sindicato y la asociación de empresas del sector se firmó en nuestra sede de Madrid esta semana. Haber sido una de las dos primeras empresas de la industria en hacerlo nos enorgullece. La convicción de que vendrán muchas detrás nos llena de ilusión.

Desde julio, nuestras conductoras y conductores han asistido a la hostilidad -incluso la violencia- de algunos, a cierta indiferencia política frente a su futuro y, crecientemente, a los llamamientos a abandonar el diálogo. Las conductoras y conductores que nos acompañaron en el acto de firma del acuerdo con UGT, los que se unieron telemáticamente desde Barcelona y aquellos con los que he hablado después me han manifestado lo mucho que valoran que este sindicato haya apostado por ellos.

En nuestra industria, encuentran oportunidades de desarrollar sus proyectos vitales más de 15.000 familias. El 35 por ciento de los empleos son desempeñados por mujeres y hombres parados de larga duración, mayores de cincuenta años o en riesgo de exclusión sociolaboral. Podríamos lograr 25.000 empleos en dos años, pero hay quien pretende impedirlo. Nos anima saber que podemos contar con UGT para defender el empleo y el futuro de nuestros trabajadores y trabajadoras.

En Cabify creemos que las convicciones terminan por imponerse a las conveniencias. Creemos también que quienes se afanan por construir el futuro tienen el tiempo de su lado frente a los que quieren volver al pasado. Sin embargo, aunque el tiempo termine por poner las cosas en su sitio, ni el progreso común ni las legítimas aspiraciones de quienes trabajan y confían en esta industria pueden seguir en el aire. Haremos de la mano de todos, ahora también de UGT, todo lo necesario para no fallarles.

Juan de Antonio es fundador y Consejero Delegado de Cabify