VÍDEOAsí se cambia fácilmente una rueda pinchada

Aunque la operación no es complicada, se recomienda hacer una prueba para no tener problemas en caso de emergencia

MADRIDActualizado:

Es cierto que cada vez son menos las situaciones en las que un pinchazo obliga a cambiar una rueda del coche. En primer lugar porque los pinchazos, con los neumáticos actuales, son menos frecuentes. Pero también porque muchos vehículos recurren a los «kit anti pinchazos» que sustituyen tanto a las ruedas de tamaño normal como a las de galleta.

De todas formas, no se puede asegurar con rotundidad que nunca nos vamos a ver en una situaciónd e emergencia en la que tengamos que hacer un cambio de rueda, por lo que conviene prestar atención al vídeo en el que desde Autocasión nos explican cómo hacerlo.

lo primero que debemos hacer es intentar detenernos en un lugar lo más seguro posible, cuanto más apartado del borde de la carretera, mejor y, si esto no es posible, mejor en un tramo recto y con buena visibilidad.

Lo siguiente que debemos hacer es señalizar correctamente el problema, ya sea con los triángulos o con la luz de emergencia HelpFlash y, por supuesto, con el chaleco de alta visibilidad puesto antes de bajarnos del coche.

lo primero que haremos será retirar la rueda de repuesto y la herramienta necesaria para cambiarla. Además, yo suelo también llevarme la alfombra del maletero y la tiro en el suelo para no mancharme ni cortarme con cristales o restos de siniestros que pueda haber en el arcén.

El coche debe estar bien frenado y con una marcha metida y, antes de colocar el gato, debemos aflojar los tornillos. Si hacemos fuerza con el coche subido en el gato corremos el riesgo de que se caiga y, además, es más difícil soltar los tornillos porque la rueda tiende a girar.

Es conveniente aflojar un tornillo y su opuesto para que se afloje mejor, luego al apretar haremos lo mismo para garantizar así que la llanta asienta perfectamente sobre el buje.

Ahora subimos el coche con el gato y para esto son vitales dos cosas:

1.- Asegurarnos de que colocamos el gato en el lugar correcto (si no lo hacemos podemos estropear la carrocería del coche), para ello deberemos consultar en el manual de usuario del vehículo dónde están las marcas de referencia para colocar el gato.

2.- Asegurarnos de que la base del gato está en un suelo estable, sin piedras ni nada que pueda fallar.

Subiremos el coche hasta que la rueda esté claramente en el aire. Como está deshinchada, hay que darle margen porque la rueda hinchada que pondremos tendrá un poco más de diámetro y, si no hemos subido el coche lo suficiente, no tendremos espacio para ponerla.

Retiramos la rueda vieja, echamos un vistazo a los discos y pastillas para ver si todo está bien y colocamos la rueda nueva. Aproximamos los tornillos hasta el tope también vigilando que el orden sea en cruz, pero no los apretaremos hasta que no estén todos y hayamos puesto de nuevo el coche en el suelo.

Bajamos el coche despacio, retiramos el gato y recogemos todo evitando olvidar nada y, sobre todo, sin dejar residuos en la vía pública.