No te olvides de la válvula EGR, la pieza del coche que se avería con más frecuencia

Su mal estado puede provocar una serie de averías en el motor y otras piezas, como en el cigüeñal o en los cojinetes

MadridActualizado:

Muchos conductores habrán tenido conocimiento de la válvula EGR en el taller, debido a una avería cuya reparación puede superar fácilmente los 300 euros de coste. Y tras el disgusto siempre llega la curiosidad por saber a qué responden estas siglas. En realidad EGR se corresponde con «Exhaust Gas Recirculation». Pero antes de adaptarse «oficialmente» esta nomenclatura, los primeros fabricantes la llamaron AGR. Por lo tanto, en ambos casos hablamos de la misma pieza del coche.

Otra curiosidad es que los motores diésel suelen montar válvulas EGR de mayor tamaño que los de gasolina. Por último, los talleres mejor preparados pueden realizar la limpieza de la válvula mediante ultrasonidos, utilizando ondas especiales que trabajan en altas frecuencias y a través de un líquido especial.

Según desvelan los expertos de Tallerator, esta pieza ha ido ganando popularidad en la mecánica del automóvil, especialmente desde los años 90. Se trata de un elemento estrechamente relacionado con la ecología y el catalizador. La válvula EGR tiene una misión: reducir las altas temperaturas en la cámara de combustión, y al conseguirse esto, también se reducen los óxidos de nitrógeno (NOx). Esto lo consigue al recircular los gases de escape hacia la admisión. Es decir, reintroduce el humo de la combustión del motor en los cilindros. Al entrar menos cantidad de aire con oxígeno, la explosión es menor y se generan menos gases tóxicos. Esta válvula se abre o se cierra dependiendo de los datos recogidos del motor y la aceleración a través de varios sensores. Estos pasan al módulo ECU, que los analiza para hacer que la válvula EGR se abra o se cierre.

Al principio, la válvula EGR se destinaba principalmente a los motores diésel, aunque cada vez más coches de gasolina llevan este elemento. Y es que una normativa de 1996 obliga a equiparla en los nuevos modelos. En cuanto a dónde se encuentra, la válvula EGR está entre el colector de admisión y el colector de escape, comunicando ambos elementos.

Cada vez se aprueban más normativas que obligan a que los coches tengan Válvula EGR, e incluso que haya un chivato en el cuadro de mandos que avise de su correcto funcionamiento. Mucho ojo, porque el perfecto estado de la EGR es fundamental, ya que puede provocar una serie de averías en el motor y otras piezas, como en el cigüeñal o en los cojinetes. Al circular a bajos regímenes de motor y en velocidades largas, perjudica su funcionamiento, ya que hacemos que pasen por la válvula gases de escape de forma continuada, los cuales llevan partículas. Una buena limpieza de la admisión y del sistema de alimentación también ayuda al cuidado de la EGR. Por lo tanto, cuidado con los combustibles «baratos», sobre todo si son diésel.

La válvula fallará si se ensucia de carbonilla, y por lo tanto, puede llegar a obstruirse. Nos daremos cuenta porque el coche emitirá gases muy nocivos y notaremos pérdida de potencia en el motor, tirones y aumento del consumo.