Mitos y verdades sobre el coche eléctrico

Estos vehículos despiertan incógnitas a los compradores, como si el seguro será más caro, si será resistente ante un golpe o cuánto costará su mantenimiento

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Cad vez son más los conductores que se plantean la posibilidad de comprar un coche eléctrico. Los principales motivos son sus no emisiones de CO2, la posibilidad de conducirlos por el centro de las ciudades, y su utilización incluso cuando se ponen en marcha medidas restrictivas debido a la contaminación.

Si bien los hírbidos parece que ese están asentando con fuerza y son ya una opción real de compra, los vehículos impulsados únicamente por electricidad despiertan muchas incógnitas, como el precio del seguro, su resistencia ante un golpe o si realmente son una alternativa rentable además de no contaminante. Actualmente las ventas de coche eléctrico en España representan el 1% de las ventas totales, frente a países como Portugal (3,1%) y Holanda (4,3%).

Lo cierto es que parece que quien lo prueba no tiene ganas de volver a un coche de combustión. El 99 % de los conductores de un vehículo eléctrico asegura que no volvería a comprarse un coche de combustión, según la primera Encuesta Nacional de Usuarios de Vehículo Eléctrico de la consultora All Media Consulting y el proveedor de servicios de movilidad eléctrica Electromaps.

Según la muestra, en la que han participado 1.312 conductores de de coche, la medida más atractiva para impulsar estos vehículos alternativos es (para el 38 % de ellos) la mejora de la capacidad de la batería. Otras iniciativas para mejorar la movilidad eléctrica son suprimir el IVA en la compra del vehículo (para el 22 %), así como un incremento de los puntos de recarga (18 %).

El perfil medio de conductor de vehículo eléctrico corresponde, mayoritariamente, a un hombre de entre 35 y 54 años (72 %), una proporción que llega al 93% si son considerados todos los rangos de edad.

En el 85 % de los casos ha finalizado los estudios superiores, profesionales o universitarios (85 %), frente a un 13 % que ha cursado estudios de secundaria.

La eléctrica Lucera, que apuesta por la eficiencia y ofrece luz 100% verde a precio de coste, busca identificar algunos mitos y verdades en torno a los coches eléctricos. Estos son algunos de ellos:

-Autonomía insuficiente: MITO. Los primeros coches eléctricos tenían una autonomía muy limitada, sin embargo desde entonces la tecnología ha evolucionado y ya es posible alcanzar autonomías entre 250 y 300 km, llegando a superar los 500 kilómetros en modelos de alta gama.

-Recarga más lenta que llenar el depósito: VERDAD. Lo habitual es llenar el depósito de gasolina en cinco minutos pero en el caso de un coche eléctrico se suele tardar más. No es un inconveniente en trayectos urbanos en los que se puede mover el coche para el día a día y recargarlo por la noche (incluso en un punto de recarga doméstico). Para trayectos largos, existe la opción de los súper cargadores, donde es posible recargar la batería en treinta minutos, y una red de puntos de recarga cada vez más amplia gracias a la cual una carga superior al 80% no suele ser necesaria.

-No alcanzan una buena velocidad: MITO. La mayoría de coches eléctricos en venta actualmente alcanzan velocidades superiores a la máxima permitida de 120 km/h. La velocidad suele ser la misma que los coches de combustión pero sí que la aceleración es mucho más alta en los eléctricos —de 0 a 100km/h. en 4 segundos en los últimos modelos—, lo que mejora la experiencia de conducción.

-Los coches eléctricos no tienen potencia: MITO. Estos vehículos tienen una potencia similar a los vehículos de combustión. Incluso se puede afirmar que los superan al entregar el torque total (la fuerza en las ruedas) de manera instantánea y no paulatina, como pasa en los coches de gasolina y diésel.

-Son más caros de adquirir: VERDAD. Los coches eléctricos resultan algo más caros que un coche de gasolina o diésel, con precios desde los 16.000 € ya que, como toda nueva tecnología, los precios son más altos en los inicios hasta que se populariza en el mercado y los precios bajan. A medida que las tecnologías más ecológicas van siendo cada vez más baratas, el coste global de estos coches será cada vez más competitivo.

Además, ahora existen diferentes gamas de precios e incentivos destinados a facilitar la adquisición de coches eficientes y la instalación de puntos de recarga, lo que significa que existe un mercado en crecimiento de conductores que apuestan por el cambio al coche eléctrico, que aún siendo más caros, resultan más rentables.

-Más frágiles ante un accidente: MITO. La fragilidad tiene que ver con el tipo de carrocería que lleve el coche y no con el tipo de motor. De esta forma, hay coches de combustión más frágiles que otros y lo mismo ocurre con el coche eléctrico.

-Son más baratos de mantener: VERDAD. El mantenimiento preventivo de un vehículo eléctrico resulta un 42% inferior a la de un vehículo con motor de combustión según Renault, ya que se limita al cambio de rodamientos de motor a los diez años y a unas económicas y pocas tareas de fácil ejecución.

-Los coches eléctricos no contaminan: VERDAD. En sí mismos estos coches no emiten gases nocivos para el medio ambiente pero existen matices. Si se carga la batería con energía no renovable, en última instancia se estará contaminando ya que en la generación de esa energía se han creado gases invernadero o residuos contaminantes. Por este motivo, es importante apostar por energías 100% verde también para cargar el coche eléctrico.

-El proceso de fabricación es más contaminante: MITO. Diversos estudios aseguran que, teniendo en cuenta las emisiones de CO2 asociadas a toda la vida útil de un coche, incluyendo la producción del vehículo, su uso y su posterior desguace, los vehículos eléctricos emiten hasta un 60% menos de CO2 que sus equivalentes diésel o gasolina. Incluso teniendo en cuenta el CO2 generado durante la producción de la batería de un VE.

-El precio del seguro es más alto: MITO. Esta afirmación era cierta hace unos años, sin embargo la popularización de estas alternativas de movilidad eficiente ha hecho que vayan descendiendo los precios. Actualmente, se pueden encontrar seguros a terceros desde 200€ anuales.

-Cambiar la batería del coche eléctrico es caro: VERDAD. Aunque su precio puede resultar algo caro, los precios de las baterías de litio han ido bajando sus precios en los últimos años, a la vez que aumentaban la autonomía. Ya se está demostrando que las nuevas baterías tienen una vida útil muy larga e incluso es posible vender la batería vieja a buen precio en el mercado de segunda mano, lo que repercutirá en el ahorro para comprar el reemplazo. En este punto, también hay que tener en cuenta que el sector de las baterías avanza a pasos agigantados y éstas evolucionan cada vez más en capacidad, reducción de peso e incluso se investigan nuevos materiales y formas de alimentación, como la recarga sin cables y en circulación.

Aunque también hay estudios que determian que en realidad los coches eléctricos non son completamente ecológicos.

Generar energía, salvo que sea mediante fuentes renovables, tiene un coste en términos de polución, aunque no se emitan contaminantes al impulsar el vehículo. En España, las centrales de carbón que generan electricidad emitieron 41 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera en 2014, el equivalente a 22 millones de coches.

Según Nick Molden, CEO de Emissions Analytics y Equa Index, «en Europa y Estados Unidos la media de CO2 de un coche eléctrico es casi igual en términos de generación de electricidad, que un diésel». Esto se debe a la utilización de centrales de carbón, petróleo y gas en el mix energético.

Según Oriol Canut, director general de GreenChem en España y Portugal y responsable del Libro Verde del Diésel, la motorización diésel es «indispensable para cumplir con las exigencias europeas de descarbonización». Desde la Comisión Europea, Acción por el clima apuesta por una economía baja en carbono para el 2050. En la hoja de ruta, en 2020 «los fabricantes deberán obtener una media de emisiones de Co2 de 95 g/km en todos los vehículos de su gama». Oriol Canut asegura a ABC que los vehículos gasolina emiten de media un 20% más de CO2 que los diésel, por tanto el diésel «debe jugar y jugará un papel importante en el mix de la oferta de los fabricantes».

El responsable del Libro Verde del Diésel asegura que por el momento «no hay una alternativa real, que sea 100% limpia y sostenible. Todos los vehículos dejan su huella de carbono, que mide el impacto medioambiental real: en cuanto se analiza globalmente todo su ciclo de vida, no hay grandes diferencias entre diésel, gasolina, e incluso coche eléctrico».