Los errores de Ecologistas en Acción para demonizar los SUV y el diésel

Aseguran que los todoterreno son una nueva amenaza para el clima y son responsables de que las emisiones medias de los vehículos hayan aumentado de manera preocupante en los tres últimos años

MADRIDActualizado:

Ecologistas en Acción ha pedido una subida de impuestos acorde a las emisiones de CO2 para impedir el dominio de los SUV, unos vehículos que la organización considera nocivos para el clima. Para ello han elaborado un informe en el que, como conclusiones, aseguran que casi la mitad de los vehículos vendidos este año fueron SUV (a los que califica como los todoterreno modernos, cuando la mayoría son de tracción delantera), y justifican que el aumento de emisiones de CO2 no está relacionado con la bajada de ventas de vehículos diésel.

Según el nuevo informe de Ecologistas en Acción, 'Los SUV contra el clima', los vehículos SUV (siglas en inglés para Vehículo Deportivo Utilitario) son ya los vehículos más vendidos en el Estado español, con una cuota de mercado del 41% en 2018 y, en lo que va de 2019 ya estaría en un 44%. Argumentan desde la organización ecologista que estos vehículos son mucho más pesados y menos eficientes, por lo que tienen un consumo de combustible mayor y, en consecuencia, generan mayores emisiones de gases de efecto invernadero. Esto explicaría la subida de las emisiones de CO2 en los coches nuevos desde 2016.

El estudio cita como ejemplos algunos de los SUV más vendidos en 2018 en España, como el Nissan Qashqai, y asegura que incluso el «Qashquai» (en vez de Qashqai) que menos emite supera los 120 gramos de CO2/km, por encima de la media de los vehículos vendidos ese año. Este dato no es correcto, ya que en la gama Nissan para este SUV nos encontramos, por ejemplo, el motor diésel dCi de 115 CV, con un consumo homologado de 3,8 l/100 km, y unas emisiones, igualmente homologadas según el ciclo NEDC, de 100 g/km. Habría que irse al modelo más potente de la gama, de gasolina y 120 CV, para cifrar un consumo medio de 5,7 l/100 km y unas emisiones de 130 g/km, o a la versión de 150 CV y tracción 4X4 con el motor dCi, que con un consumo medio homologado de 5,8 litros tiene unas emisiones de CO2 de 154 g/km.

Otro de los ejemplos aportados por la asociación ecologista es el del Mercedes GLC, al que califica de «aún peor, ya que rozan los 300 g CO2/km». En este caso las cifras también son erróneas, ya que en la gama del Mercedes-Benz GLC tan solo uno de los motores, el V8 AMG 63S 4MATIC (la versión deportiva más potente) se acerca a esta cifra, con 283 g/km (NEDC). En el resto de motores de este modelo las cifras homologadas son de 170-161 g/km para el GLC 300 4MATIC Coupé, 160-162 (*) para el GLC 300 4MATIC, 157-151(*) para el GLC 300 d, e incluso CERO emisiones para el GLC F-Cell. Todas estas cifras son homologadas y certificadas por el procedimiento WLTP y NEDC (*) e inferiores en todos los casos a las aportadas por Ecologistas en Acción.

Según el análisis de Ecologistas en Acción la subida de las emisiones de CO2 no se debe a la disminución de ventas de los vehículos diésel, como se ha argumentado a menudo. Para ello analiza los datos de emisiones de los vehículos diésel aislados de los de gasolina, comprobando que «hay una tendencia al alza de emisiones también en los vehículos diésel». Se observa además según esta organización que «las medias de emisiones de CO2 para los gasolina y los diésel son prácticamente las mismas».

El el cuadro adjunto del informe de Ecologistas en Acción incluso los modelos y las marcas están mal escritos
El el cuadro adjunto del informe de Ecologistas en Acción incluso los modelos y las marcas están mal escritos

Si realizamos una comparativa entre modelos de gasolina y diésel de similares potencias, los datos oficiales indican todo lo contrario. Así, la comparativa realizada con un SUV como el Peugeot 3008 refleja que el modelo de gasolina de 131 CV consume 5,2 l/100 km de media, con emisiones de CO2 de 119 g/km. El equivalente en diésel Blue Hdi de 130 CV tiene un consumo homologado de 5,2 l/100km, con emisiones de CO2 de 108 g/km. Las cifras para la berlina similar, Peugeot 308 son para el motor de gasolina de 130 CV un consumo medio de 4,2l/100 km, y emisiones de 115 g/km, frente al diésel Blue Hdi de 130 CV, que consume de media 3,5 l/100km, con unas emisiones de CO2 de 93 g/km. En ambos casos las emisiones de CO2 del modelo diésel son notablemente inferiores a las del modelo equivalente en gasolina. Se pueden obtener resultados muy parecidos analizando vehículos de similares potencias de diferentes marcas.

A partir de sus datos, que como hemos comprobado no se corresponden con las cifras homologadas, Ecologistas en Acción ha propuesto una reforma del impuesto de matriculación, IEDMT, de manera que se grave por cada gramo de CO2 por kilómetro, asegurando que esta medida ya se ha puesto en marcha en Finlandia con muy buenos resultados. Asimismo, advierten del «desastroso impacto que tendría un plan renove de vehículos en estos momentos, ya que conduciría a un notable aumento de las emisiones en el sector del transporte».

En su informe Ecologistas en Acción escribe de forma errónea las marcas y los modelos (Kya por Kia, Qashquai en vez de Qashqai, Hyunday por Hyundai, BMV por BMW...), e incluso confunde el ciclo de homologación WLTP al que llaman WLPC al asegurar que «es importante tener en cuenta los valores del test WLPC en las matriculaciones de los vehículos nuevos. Estos valores se aproximan más a la realidad». [Pincha aquí para ver el informe].

Otros estudios ponen también en tela de juicio el informe al que hace referencia Ecologistas en Acción. Así, según la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos, las emisiones de NOx de los motores diésel se han reducido en un 90% en los últimos 20 años. Otro estudio, este de Anfac, revela que 100 vehículos actuales contaminan menos que uno de los años 70, y responsabiliza al 20% más antiguo del parque del 80% de la contaminación generada, lo que pone de manifiesto que resulta un error meter en el mismo saco un propulsor actual, bajo la normativa europea de emisiones Euro6, con uno de épocas anteriores.

Además, según un tercer estudio realizado en seis países publicado en Scientific Reports, los automóviles diésel modernos emiten menos contaminación en general que los automóviles que funcionan con gasolina, lo que contradice el enfoque de los actuales reguladores medioambientales.