Mini Cooper SE: nos subimos al próximo urbanita eléctrico más juguetón

El fabricante alemán producirá su primer modelo 100% eléctrico en Oxford utilizando el chasis del Cooper S, y añadiendo el motor y la transmisión del BMW i3

MúnichActualizado:

Aceleración, toma en curvas, conducción divertida, uso inteligente del espacio, diseño emblemático... son múltiples las capacidades de un Mini tres puertas, el icóno británico que este año celebra su 60 aniversario. Y parece que es el mejor momento para que comience la producción de su primer modelo 100% eléctrico. Todo lo que nos gusta de un Mini, en una nueva dimensión.

Este nuevo modelo, el cual se presentará el sociedad el próximo mes de septiembre en el Salón de Salón del automóvil de Frankfurt, se comenzará a producir en Oxford (Inglaterra) en noviembre y saldrá a la venta a principios de 2020. Desde ABC ya lo hemos podido ver, tocar y conducir en exclusiva en la pista de pruebas de BMW y Mini en Maisach, un municipio cercano a Múnich. Y nos ha dejado muy buen sabor de boca.

Este modelo pesa 120 kilos más que el Mini Cooper S en el que está basado. El chasis es el mismo, adaptado para alojar en donde ahora se encuentra el motor de combustión y la transmisión, uno eléctrico y una batería de alto rendimiento en forma de T, que comienza en los asientos delanteros. De hecho, el Mini Cooper SE se ha diseñado para que, en una misma línea de producción, un modelo tres puertas pueda elegirse con motor diésel, gasolina o eléctrico.

Su motor, que se fabrica en Alemania, en la misma que el BMW i3, concretamente en la planta que la marca bávara tiene en la localidad de Leipzig, tiene una potencia de 135 kW, lo que otorga 184 CV y 270 Nm de par que envían peso al eje delantero. Este modelo eléctrico, con un logrado reparto de pesos -54% delante y 46% detrás- logra una velocidad, agilidad y versatilidad tan increíble como el de la versión deportiva del 3 puertas. Incluso, los cambios no modifican la capacidad del maletero, de 211 litros.

La estructura donde se ubica el motor ha sido reforzada para encajar de forma fácil y mecánica el propulsor -completamente conjunto- en su interior, además de por seguridad. Incluso ha sido reforzado en los bajos para evitar que los caminos con dificultades no consigan perforar ningún componente.

Fabricación europea

La batería, también de fabricación alemana y con 200 kilos de peso, tiene 96 celdas provenientes de un proveedor chino, una capacidad de 33 kW y 92 Ah. El punto de recarga del vehículo está situado en el lateral derecho trasero, aprovechando la ubicación en donde se encuentra el de repostaje de gasolina en la versión S. Con 50 kW se necesitarían 40 minutos para alcanzar el 80% de su capacidad máxima, en una de 22 serían cerca de 3 horas, y con 11 kW, más de 7 horas.

Los expertos de Mini aseguran que, aunque todavía están trabajando en la homologación final, la autonomía del modelo eléctrico se comparará con la capacidad actual del i3 de recorrer hasta 310 kilómetros con una sola carga. Por lo tanto, el Mini Cooper SE podría también acercarse a la barrera de los 300.

Atlético y silencioso

Los cambios exteriores son varios, manteniendo casi las mismas medidas. Ahora la parrilla delantera es más ancha, sobre todo, para que si hay un impacto éste sea más leve, con una línea atlética y unos faros LED rediseñados con el logotipo de Mini en su interior. La trasera también ha sido completamente rediseñada para que su aspecto siga siendo deportivo a pesar de que se ha eliminado el doble tubo de escape.

El interior no varia demasiado. Se mantiene el ADN de los últimos modelos Mini, con la amplia botonadura y acabados, aunque ahora la consola central es más digital, el volante incorporará nuevas funciones, el freno de mano será eléctrico, y, además, se incorporará un «botón» denominado e-pedal. A través de él, se regula la regeneración a través de la frenada de acuerdo con el gusto del conductor y las necesidades del momento. La labor de un sistema de frenada regenerativa es minimizar todo lo que se pueda la pérdida de energía, convirtiendo la energía cinética en electricidad para su reutilización.

En el caso de los coches eléctricos, permite aumentar la autonomía, pues al dejar de acelerar, el motor eléctrico comienza a retener el coche y a generar electricidad, algo muy útil por ejemplo en recorridos urbanos con muchas paradas. Así que este acceso permitirá al conductor elegir si prefiere que el coche se detenga con más rapidez o, por el contrario, suavemente, una vez que se suelta el acelerador.

Toma de contacto

Tan pronto vemos y nos adentramos en el futuro Mini eléctrico, lo reconocemos al detalle, por lo que cualquier «mini lover» se decantará por él fácilmente. Y más por su eficiencia y prestaciones. Gracias a su suspensión y altura modificada, este modelo eléctrico cuenta con una estabilidad notable y una dirección precisa y directa.

Tras varias pruebas dinámicas en circuito, este modelo ha demostrado todo su potencial, como si de un deportivo se tratara, aunque bastante más silencioso. De hecho, no emite ningún ruido más allá de la rodadura y el asistente de aproximación. Aunque, en un futuro, al igual que todos los eléctricos, tendrán que llevar un pequeño «silbido» para ser escuchado por los peatones.

Su conducción es suave, su aceleración rápida y su comodidad se define como placer de conducción. Será un futuro urbanita perfecto, al igual que juguetón. Solo parará los kilómetros recorridos con él, la necesidad de recargarlo.