La felicidad bañó ayer el número 22 de plaza de Europa, en Torrejón de Ardoz
La felicidad bañó ayer el número 22 de plaza de Europa, en Torrejón de Ardoz - BELÉN DÍAZ

España celebra un Gordo dormilón, bajito y muy repartido

Hasta 46 provincias fueron agraciadas con un primer premio, que tardó más de tres horas y media en salir

MadridActualizado:

bajito y muy repartido. Desde el Alcampo de Cuenca, con 220 décimos vendidos y 88 millones de euros entregados, hasta el bar soriano de Chete, con apenas dos boletos y 800.000 euros en premios. Tardó en salir el 03347, pero cuando lo hizo bañó de felicidad casi todos los rincones de España. El Gordo de la Lotería de Navidad cayó hasta en 46 provincias, con especial intensidad en Vizcaya, Bilbao, Huesca y Cuenca. Tal fue el baile de cuartos, que Zamora, Tarragona y Ávila recogieron por primera vez en su historia parte del premio. La celebración del Gordo, esta vez, fue la más repartida de todo el sorteo.

A las 12.35 horas, las niñas Aya Ben Hamdouch -reconocida el año pasado por sus célebres «miiiiil euros»- y Carla García cantaron el Gordo, el penúltimo de los grandes premios que faltaba por salir. Con la voz quebrada, Carla protagonizó uno de los momentos más emotivos. «Espero que le haya tocado a las personas que le van a embargar la casa para que tengan dinero para pagarlo», confesaba la pequeña, de 11 años y procedente del humilde barrio madrileño de San Cristóbal de los Ángeles. Su madre, muy emocionada, reconocía después que su hija «no se quería levantar de la cama». Ironías del destino.

Tras el anuncio, miles de botellas de champán, sidra o cava fueron descorchadas a lo largo y ancho de la geografía española. En la localidad vizcaína de Guernica, el pellizco fue de los que marcan época. La taberna Alboka, un popular establecimiento del centro, repartió entre sus clientes casi el total de las 30 series vendidas por la Administración San Juan. A treinta kilómetros de allí, en el número 16 de la calle de Ledesma (Bilbao), la lotera Maribel Pecharromán no paraba de atender el teléfono. Pese a que tenía consignadas un total de 30 series, dispensó finalmente 16 series y 7 décimos, distribuidos fundamentalmente entre empresas que los habían reservado: «Este número no formaba parte de ningún pedido especial, sino que lo elegí yo y se lo asigne a las empresas agraciadas», indicaba a Efe.

Pero no solo en el País Vasco se llevaron la mejor parte. En Huesca, los efectos del Gordo rebotaron en una pequeña administración de la avenida Juan XXIII, que entregó un total de 30 series, despachadas en su gran mayoría a la asociación de antiguos alumnos del colegio de San Viator. Del total expedido, la librería Wodan de Zaragoza distribuyó 40 millones en participaciones de cinco euros, premiadas cada una con 100.000 euros.

Con 22 series y 88 millones de euros en premios, el júbilo tomó la administración situada en el interior del Alcampo de Cuenca. «A ver, ¿dónde están los cenizos que decían que nunca dábamos suerte? ¡Qué salgan ahora!», remarcaba el lotero José Manuel Gómez tras años de infortunio: «Normalmente, seguía el sorteo desde aquí, pero hoy me he quedado en casa porque nunca repartía nada». Un quiosco de la calle de la Carretería, también en Cuenca; un estanco de la localidad de Belmonte y el bar Boni de Carboneras de Guadazaón fueron otros de los puntos castellano-manchegos agraciados.

Sin rastro de los ganadores

En Madrid, la fortuna dejó 10 millones de euros en Torrejón de Ardoz, después de que un comercio a caballo entre una tienda de animales y una administración adjudicara 25 décimos. Su propietaria, Ana Belén Marcellán, era ayer la persona más contenta de todas las congregadas frente a la puerta. «Solo ha venido una señora, que al ver a los medios se ha marchado muy rápido. Del resto de ganadores no tengo noticias», expresaba poco antes del mediodía. «Aquí ha venido mucha gente a visitar la ciudad de la Navidad y ya de paso comprar un décimo», añadía, con la incertidumbre de no saber si entre los ganadores habrá algún cliente de los de toda la vida: «El número de la tienda era otro; este lo hemos vendido por terminal».

A falta de bienaventurados, decenas de vecinos salieron a la calle para festejar un momento muy especial. «¡Ha tocado aquí! ¡Ha tocado aquí!», cantaron al unísono, a pesar de que nadie poseía alguno de los boletos premiados: «Lo estoy celebrando igual que si me hubiera tocado», apuntaba entre risas un hombre. Hasta uno de los famosos Guachis, iconos de la navidad torrejonera, se acercó al local para ser partícipe de la fiesta.

El Gordo sonrió a otros nueve municipios de la Comunidad de Madrid, además de Madrid capital. La administración 138 de la avenida Ciudad de Barcelona repartió 800.000 euros tras vender dos décimos. «Esperamos que sirva para dar un empujoncito a la venta de la Lotería del Niño», recalcaba ayer su dueño. Muy lejos de allí, el primer premio dejaba 10,69 millones en la gasolinera de Granadilla de Abona (Tenerife): «Es el sexto año consecutivo que damos premios», subrayaban. Si por algún casual buscan talismán, vayan planeando una visita a la isla.