Un historiador denuncia el «genocidio cultural» y la «colonización» de Cataluña
El director del centro de Història de Catalunya, Jaume Sobreques, durante su intervención - efe
«simposio españa contra cataluña»

Un historiador denuncia el «genocidio cultural» y la «colonización» de Cataluña

El simposio contra España comienza con alusiones a la «caverna» y a la manipulación de Cristóbal Colón

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El catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Barcelona, Lluís Roura, ha intervenido en el simposio "España contra Cataluña" con la ponencia “La represión militar: el ejército sobre el país”. Ha comenzado su intervención asegurando que el título “España contra Cataluña” del simposio “no es un combate deportivo ni una manipulación política. Hay un conflicto histórico, la lucha como concepto histórico”, ha dicho.

Roura ha hablado de la imposición en Cataluña de un modelo de Estado derivado del absolutismo. “A partir de la guerra de sucesión las decisiones de la monarquía respondían a una voluntad represiva y desconfianza hacia la sociedad catalana”. La victoria militar de 1714 facilitó la concentración de tropas en Cataluña y la construcción de una Ciudadela para controlar Barcelona (55.000 efectivos).

La Ciudadela, las atarazanas y el castillo de Montjuïc son, ha dicho, vestigios de esa represión militar y de la política intimidatoria, con la figura del Capitán general, "hombre de fuerza", que ostentaba el cargo de gobernador de Cataluña, en contacto directo con la Monarquía. La militarización de la sociedad catalana, ha dicho, conllevó el reclutamiento involuntario de catalanes para las tropas españolas.

El catedrático emérito de Historia de Cataluña de la Universidad Autónoma de Barcelona, Jaume Sobrequés, quien además dirige el Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, organizador de las jornadas, ha abordado la victoria de Felipe V en la guerra de secesión de 1714 y ha hablado de “delirio represivo” respecto a instituciones como el Consejo de Ciento que gobernaba la ciudad de Barcelona. Ha puesto como ejemplo el hecho de que, en 1718, se ordenara a los representantes municipales “que fuese con el traje moderno español, así como la sustitución de las clases medias en el gobierno de la ciudad por la rancia aristrocracia”. “Lo que no admite discusión es que el régimen genuino de Cataluña se destruyó para siempre y no pudo reemprender la restitución de sus instituciones”, ha asegurado en su conferencia “Hacia una nueva estructura política centralista: siglo XVIII”.

Por su parte, el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona, Josep Maria Solé i Sabaté, ha pronunciado la conferencia “Entre el autonomismo y la reacción uniformizadora: Siglos XX-XXI”, en la que asegura que el “Estado español de siempre, ensimismado, no acepta ninguna cultura más que la propia. Ninguna identidad diferente, todo hace creer que solo sabe vivir en sí misma, en una espiral autodestructiva que absorbe libertades, culturas, derechos e igualdad”. [Lee aquí el editorial de este jueves 12 de ABC: Mas: mentiras de ayer, mentiras de hoy]

El historiador ha repasado la “lucha del pueblo de Cataluña por recuperar su autogobierno” que, según ha dicho, fue un movimiento amplio en el aspecto social, largo en el tiempo, con voluntad integradora, extendido a todo el territorio, intergeneracional e interclasista”. Tras la la guerra civil y la dictadura, ha dicho, “se pensó en una Cataluña que se realizaría junto a España donde creíamos que se nos respetaría, después de tantos oprobios, para poder encarar un futuro moderno dentro de una Europa más moderna aún”.

Represión y pérdida de libertades

En la ponencia inaugural, el catedrático emérito de Historia la Universitat Pompeu Fabra (UPF) Josep Fontana, ha subrayado los altibajos en las relaciones entre Catalunya y España, poniendo como ejemplos la "represión" y la pérdida de libertades tras la Guerra de Sucesión y durante el Franquismo hasta otros momentos donde se ha logrado un clima de convivencia.

El historiador ha señalado que que la intención del simposio no es "convencer a nadie", sino exponer un punto de vista sobre esta relación histórica ampliamente compartido por los historiadores catalanes, y ha añadido que la gran manifestación de julio de 2010 contra el recorte del Estatut y las dos últimas movilizaciones por la Diada ponen de relieve "la impotencia" que sienten los catalanes ante un proceso de recentralización que ha iniciado el Estado.

Descubrimiento de América

El simposio "España contra Cataluña: una mirada histórica (1714-2014)" que acoge el Instituto de Estudios Catalanes (IEC) ha comenzado al contrataque, es decir, con alusiones a la "caverna" y a las manipulaciones que se han hecho sobre el descubrimiento de América por parte de los españoles.

Cuestionado por historiadores y partidos políticos - PP, Ciudadanos y UPyD han llevado las sesiones a la Fiscalía por entender que fomenta el odio-, el simposio ha sido inaugurado en la sede del IEC, a cuyas puertas se han concentrado miembros de la plataforma "Som Catalunya, somos España" para protestar contra el sesgo político de las ponencias.

En una intervención muy crispada y ante una gran expectación mediática, el presidente del IEC, Joandomènec Ros, ha atribuido a la "caverna" las críticas a las jornadas y ha defendidoel rigor de las mismas frente a la manipulación que se ha hecho del descubrimiento de América. En este sentido se ha referido a la esclavitud y al exterminio que los españoles sometieron a los pueblos indígenas "que no han podido replicar a la interpretación histórica". Ros, que no es historiador, se preguntó "si la caverna hubiera reaccionado igual si se cuestionara el sitio de Numancia" y ha asegurado que no es gratuito que la polémica se produzca en el proceso político que vive Cataluña.

Por su parte, el director del Centro de Historia Contemporánea de Cataluña (CHCC), Jaume Sobrequés, ha asumido la responsabilidad del contenido de un congreso "científico" víctima de la "animadversión hacia Cataluña que precisamente justifica el título genérico de las jornadas".

El consejero de Presidencia de la Generalitat, Francesc Homs, de cuyo departamento depende el CHCC, ha participado en la sesión inaugural con un discurso conciliador. Homs ha asegurado que Cataluña siente afecto por el resto de España y ha participado de su vida política. Pero ha hablado del "intento exagerado de crear polémica que hoy podemos superar y centrarnos en valorar nuestra historia colectiva", aunque ha advertido contra quienes pretenden precipitarse desde un acantilado para defender determinadas posiciones.

Ha relacionado las críticas con los intentos de "españolizar Cataluña" en alusión a las palabras de la presidenta de Castilla La Mancha, María Dolores de Cospedal, quien en el foro ABC dijo ayer que fue un error transferir las competencias en materia de educación a las comunidades autónomas. Ha recordado que quienes hoy quieren judicializar el simposio votaron a favor de regular la Diada del 11 de septiembre (que conmemora precisamente la guerra de sucesión de 1714) como fiesta nacional de Cataluña en 1980 en la que fue la primera ley del Parlamento catalán restituido.

"Genocidio cultural" y "colonización"

En la sesión de la tarde, ha intervenido Lluís Duran Solà, doctor en Historia contemporánea. El epígrafe de su ponencia –“Trescientos años de españolismo en Cataluña”-, dejaba pocas dudas sobre sus intenciones. De entrada, Duran ha sentenciado que el “españolismo siempre ha estado vinculado el Ejército”, como lo demuestra, ha argumentado, “la Ley de Jurisdicciones de 1906, la Dictadura de Primo de Rivera, el golpe del General Sanjurjo o Franco”. El historiador se refirió a todo este proceso histórico como un “genocidio cultural” y una “colonización”, expresiones que ya acuñaron otros historiadores como Josep Benet, Borja de Riquer y Max Cahner.