Evacuaciones en Haití - AFP

«Tomás», a punto de convertirse en huracán antes de golpear Haití y Cuba

La tormenta tropical sigue aumentando de intensidad y sus efectos ya se sienten en Jamaica, Cuba y Haití

EFE
MIAMI Actualizado:

La tormenta tropical Tomás sigue aumentando la intensidad de sus vientos y está muy cerca de convertirse en huracán antes de golpear Haití y el este de Cuba, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. En su boletín de las 03.00 GMT, el CNH señaló que Jamaica ha comenzado a sufrir los efectos de la tormenta, así como el este de Cuba y la costa sur de Haití. Con vientos de 110 kilómetros por hora, el CNH pronostica que este viernes la tormenta Tomás se convertirá en huracán cuando sus vientos lleguen a los 119 kilómetros por hora en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo de cinco.

El centro de Tomás pasará el viernes entre la costa de Haití y el este de Cuba y los efectos de los fuertes vientos y las lluvias afectarán a prácticamente todo el territorio haitiano, una parte de República Dominicana y Cuba. Las bandas exteriores de Tomás están afectando a Jamaica y el suroeste de Haití con fuertes lluvias desde la tarde del jueves. El centro de la tormenta se hallaba a las 03.00 GMT a 160 kilómetros al sureste de Kingston (Jamaica) y a 375 kilómetros al oeste-suroeste de Puerto Príncipe (Haití), en la latitud 17,3 grados norte y longitud 75,5 grados oeste. Se desplaza hacia el norte-noreste a 15 kilómetros por hora y el CNH pronostica un giro al noreste en las próximas 48 horas.

Tomás podría causar peligrosas olas en las costas de Jamaica, Haití, el este de Cuba, el sureste de Bahamas y en Turcos y Caicos. Está vigente un aviso de huracán (paso del sistema en 36 horas) para Haití, el sureste de Bahamas, Turcos y Caicos y la provincia cubana de Guantánamo y se mantiene un aviso de tormenta para Jamaica.

Cuba emitió un aviso de tormenta tropical para las provincias de Santiago de Cuba y Holguín. Hay una vigilancia de tormenta (paso en 48 horas) para el litoral sureste de la República Dominicana, desde la frontera con Haití hacia el este hasta Barahona.

En Haití, en donde se ha declarado una alerta por huracán para todo el país, las autoridades empezaron hoy la evacuación masiva de los campamentos donde habitan cerca de 1,3 millones de damnificados del sismo de enero pasado, ante la tormenta tropical Tomás. Una fuente de la Dirección de Protección Civil haitiana dijo a Efe que empezaron a reunir autobuses para realizar la evacuación voluntaria o involuntaria de las personas en zonas de la capital del país, Puerto Príncipe.

En Jamaica, miles de ciudadanos compraban comida enlatada y se abastecían de otros productos temerosos de que Tomás pueda causar daños graves a los servicios de electricidad y agua, lo que a su vez podría ocasionar un desabastecimiento. El Gobierno ordenó la suspensión de las clases y las oficinas gubernamentales están cerradas. Varios refugios han abierto a nivel nacional y funcionarios informaron que obligarán a evacuar a las personas que viven en zonas de inundación en caso de que no decidan salir voluntariamente del área.

"Esperamos que todo el mundo coopere. No podemos darnos el lujo de correr riesgos", dijo Ronald Jackson, jefe de la Oficina de Administración de Emergencia y Preparativos ante Desastres, en una conferencia de prensa.

Tomás es la segunda tormenta tropical que amenaza a Jamaica, en septiembre pasado Nicole golpeó la isla y causó 15 muertos y graves daños a la propiedad por 250 millones de dólares, según las autoridades. Tomás sembró muerte y destrucción a su paso por Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Santo Tomás y Martinica, en las Antillas menores, la semana pasada. En Santa Lucía al menos 14 personas murieron, mientras que en San Vicente y las Granadinas el daño causado por la tormenta es el "peor del que se guarda memoria", según el primer ministro de esta nación caribeña, Ralph Gonsalves.

Los daños en Santa Lucía superan los cien millones de dólares y se teme que se encuentren más muertos. En la temporada de huracanes que inició el 1 junio y finaliza el próximo 30 de noviembre se han formado 19 tormentas y 12 huracanes.

Cuatro de los huracanes alcanzaron la categoría cuatro en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, de un máximo de cinco. La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) pronosticó la formación de 14 a 20 tormentas y de 8 a 12 huracanes, que pueden afectar a Estados Unidos, el Caribe, Centroamérica y el Golfo de México. Los meteorólogos anunciaron una temporada "muy activa", porque entre cuatro y seis de esos huracanes podrían ser de gran intensidad, con vientos superiores a los 177 kilómetros por hora.