El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el presidente de Rusia, Vladimir Putin
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el presidente de Rusia, Vladimir Putin - AFP

Trump deja en el aire reunirse con Putin en el G-20

Sería, de producirse, la quinta ocasión en que los dos líderes se vean formalmente cara a cara

David Alandete
WashingtonActualizado:

Lo más lejos que ha querido llegar Donald Trump después de que Rusia apresara tres buques ucranianos en el mar de Azov ha sido plantear la posibilidad de cancelar un encuentro previsto con Vladímir Putin durante la cumbre del G-20, que se celebra en Argentina mañana y pasado. La Casa Blanca, sin embargo, no ha advertido de cancelación alguna al Kremlin y los planes de que ambos presidentes se vean en las próximas horas en Buenos Aires siguen en pie.

Sería la quinta ocasión en que los dos líderes se vean formalmente cara a cara, y Trump llega al encuentro justo cuando el fiscal independiente Robert Mueller ultima su investigación de la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Entre los temas a tratar en la reunión se encuentra la retirada unilateral de EE.UU. de un acuerdo de desarme nuclear en Europa negociado con la URSS y que llevaba en vigor 40 años, además del conflicto en Ucrania.

Tras la agresión rusa a Ucrania el domingo, la Casa Blanca no ha emitido una condena formal. La embajadora norteamericana ante la ONU, Nikki Haley, leyó el lunes en el Consejo de Seguridad un breve comunicado en el que calificó las acciones de «violación del derecho internacional». Preguntado en el diario The Washington Post por el incidente, el presidente se ha limitado a decir que no le gusta la agresión. «A lo mejor cancelo el encuentro», ha dicho.

El Kremlin aclaró ayer que las preparaciones para la reunión siguen adelante. «Nuestros socios en EE.UU. no nos han indicado lo contrario», dijo Dimitri Peskov, portavoz del Gobierno ruso, según Associated Press.

Malestar republicano

La tibieza de la reacción de Trump ha alarmado a su propio partido, que apoyó las sanciones a Rusia por su anexión de Crimea en 2014. «Este incidente pone de relieve la necesidad urgente de ayudar a Ucrania a incrementar sus capacidades de defensa naval», dijo el martes el senador republicano por Ohio Rob Portman. La Fundación Heritage, un influyente ‹think tank› conservador con estrechos lazos con la Casa Blanca, le ha recomendado al presidente que cancele el encuentro con Putin y emita una condena firme.

A la cumbre del G-20 acude también el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, a quien la CIA considera responsable de ordenar el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi el 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul. El presidente Trump se ha negado a aceptar las pruebas de que Bin Salman es responsable de esa operación pero no ha incluido un encuentro formal con él durante su visita a Argentina. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo ayer que cabe la posibilidad de que ambos líderes hablen «informalmente».