Doan Thi Houng, a su llegada al tribunal
Doan Thi Houng, a su llegada al tribunal - REUTERS

Leve condena por el crimen del hermanastro de Kim Jong-un

Una acusada fue liberada y la otra se ha librado de la pena capital y saldrá de la cárcel en mayo

Corresponsal en AsiaActualizado:

Al final, el juicio por el asesinato en Malasia de Kim Jong-nam, hermanastro del dictador de Corea del Norte, se ha quedado en nada. Enfrentándose a la pena de muerte, en el banquillo se sentaban la indonesia Siti Aisyah y la vietnamita Doan Thi Huong. Tal y como recogieron las cámaras de seguridad del aeropuerto de Kuala Lumpur, ambas restregaron a Kim Jong-un con un trapo rociado con un potente veneno químico, llamado VX, en febrero de 2017. Mientras ambas huían, el hombre agonizaba y fallecía en menos de media hora.

Pero la primera acusada fue liberada hace dos semanas no por motivos legales, sino por las «buenas relaciones» entre Indonesia y Malasia, y la segunda se libró ayer de la pena capital. Tras declararse culpable de un delito menor, como es causar daños con medios potencialmente mortales, la joven vietnamita fue condenada a solo tres años y cuatro meses de cárcel. En prisión desde hace algo más de dos años, Doan Thi Huong podrá beneficiarse de la reducción de un tercio de la pena por buen comportamiento. Eso significa, según explicó su abogado a las puertas del tribunal, que podrá ser liberada en torno al 4 de mayo, informa el periódico «Straits Times».

Desde su detención, ambas han sostenido que no conocían a Kim Jong-nam y pensaban que estaban grabando una broma para un programa de televisión, como les habían dicho las personas que las reclutaron por una cantidad irrisoria. Se supone que dichas personas son los cuatro norcoreanos que salieron de Malasia el día del crimen y todavía están siendo buscados por la Interpol.

En este crimen, todos los indicios apuntan a Kim Jong-un, que habría eliminado a su hermanastro como antes hizo con su tío; para que no le disputara el poder. Pero el régimen comunista de Pyongyang ha negado siempre su implicación en este asesinato que, sacado de una película de espías, conmocionó a todo el planeta en su día. A pesar de haber sido cometido a plena luz del día y a la vista de todo el mundo, el crimen de Kim Jong-nam queda impune.