La Policía española, en un control fronterizo en Behobia
La Policía española, en un control fronterizo en Behobia - AFP

Tensión entre la Policía y los radicales que intentan cortar las carreteras ante la cumbre del G-7

La «contracumbre» tendrá este sábado su momento álgido entre Hendaya e Irún

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Al otro lado de la frontera, en territorio vascofrancés, la jornada de ayer transcurrió bajo una neblina de calma tensa. A falta de apenas horas para que dé comienzo la cumbre del G-7 de Biarritz se produjeron algunos enfrentamientos entre la Policía y radicales. Ejemplo de ello son los sucesos que tuvieron lugar por la tarde en la zona de Urruña, donde más de un centenar de manifestantes reunidos de forma improvisada trataron de cortar la autopista. Armados con material antidisturbios, los policías identificaron y retuvieron a varios individuos que participaban en la marcha, que tuvo lugar en la carretera de La Corniche.

Las primeras informaciones apuntan a que hubo al menos siete detenidos. Durante la manifestación se realizaron cargas y también lanzamientos de bengalas y se generaron importantes problemas de circulación hacia Hendaya.

La «contracumbre» abertzale vivirá este sábado su momento álgido cuando a las 11 de la mañana se celebre una manifestación que pretende atravesar el puente que une Hendaya con Irún. Llama la atención que, en la programación de los abertzales, indican la hora de inicio de la manifestación pero no dicen nada de la hora de conclusión.

Por el momento, los elementos más peligrosos de los «black block», los anarquistas de países como Alemania, Italia o Grecia, o los «chalecos amarillos» franceses no se han dejado ver ni se han acercado a la «contracumbre» abertzale. En Biarritz, la situación es excepcional: la presencia policial es constante, y muchas zonas están cortadas a todo aquel que no tenga los correspondientes permisos. Incluso algunas playas.

Por el momento, sin embargo, no se han producido incidentes. En las próximas horas llegarán a la localidad vascofrancesa los líderes de las principales potencias económicas del mundo. Entre ellos, Donald Trump, que finalmente viajará en el Air Force One hasta Burdeos, desde donde se trasladará en helicóptero hasta Biarritz.

Reunión de Sánchez con Boris Johnson

Pedro Sánchez participará este domingo en la cena de líderes invitados junto a su esposa por Emmanuel Macron y aprovechará su presencia para reunirse con el nuevo «premier» británico, Boris Johnson, con quien hablará sobre el Brexit, así como con el presidente del Banco Mundial, David Malpass. No figuran más encuentros en su agenda. Fuentes de Moncloa destacaron la invitación «personal» a Sánchez como un «reconocimiento a la participación activa y creciente influencia de España y del presidente en los grandes debates globales».

Sin embargo, no es el único invitado. También figuran dignatarios de Australia, Chile, India, Sudáfrica y otros países africanos como Egipto, Senegal, Ruanda y Burkina Faso.Según Moncloa, durante la cena Sánchez podrá intercambiar impresiones con los principales líderes sobre el combate contra las desigualdades, igualdad de género, cambio climático y biodiversidad, transformación digital, cooperación con África y asuntos de política exterior y seguridad.

Al margen del ámbito político, la cumbre del G-7 sigue generando problemas en las carreteras. Ya ha entrado en vigor la prohibición para los camiones de circular tanto en Francia como en Guipúzcoa y en Navarra en sentido norte. Además, este mismo viernes ya se dieron importantes retenciones en las carreteras que conducían a la frontera de Irún.

Tanto las carreteras principales como la A-1 que va hasta la misma frontera como otras carreteras menos principales, como la N-622 que se desvía de la A-1 para llegar también a la frontera, sufrieron ayer retenciones de varios kilómetros. Eso sí, la Dirección General de Tráfico, la Ertzaintza y la Policía Foral mantuvieron el dispositivo preparado y no descartan, incluso, el cierre de la frontera si los problemas se agudizan.