Agentes de Policía francesa y española realizan controles de seguridad este lunes en el paso fronterizo de Santiago entre ambos países, en la localidad guipuzcoana de Irun. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha recordado este lunes la importancia de evitar el paso fronterizo de Irun (Gipuzkoa) entre los próximos 23 y 26 de agosto, cuando se esperan importantes complicaciones en el tráfico de la zona por la celebración de la cumbre del G7 en Biarritz - EFE / Vídeo: Presentan las protestas de la 'Contracumbre' del G7 en Biarritz prevista del 24 al 26 de agosto

Reunión del G-7 en Biarritz: Otegui y el hijo de Josu Ternera agitarán la contracumbre de Irún

La izquierda abertzale toma posiciones y quiere capitalizar los actos de protesta contra el encuentro

MadridActualizado:

La izquierda abertzale sabe que la contracumbre de Irún es una oportunidad extraordinaria para hacerse notar internacionalmente y ha decidido controlar muchos de los aspectos de la misma. En esa clave ha de entenderse que Egoitz Urruticoechea, hijo del histórico jefe etarra y sanguinario terrorista Josu Ternera, se haya convertido en uno de los principales portavoces de la plataforma que está organizando los actos de protesta contra el G-7.

Además, entre las mesas redondas y conferencias programadas está prevista la intervención, entre otros, del secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegui y la secretaria general de ERC, Marta Rovira, quien huyó a Suiza para evitar a acción de la Justicia por su papel en el «procés». De nuevo, los independentismos radicales de ambas Comunidades Autónomas se unen para lanzar un mensaje de que España es un estado opresor que no respeta las reglas democráticas.

Los organizadores de la contracumbre no han tenido reparos en «exigir» a las policías española y francesa que se abstengan de intervenir en los actos, de forma que se puedan celebrar de forma «pacífica». Aseguran que en todo caso adoptarán una actitud de resistencia pasiva, para lo que impartirán los correspondientes cursillos. La movilización del independentismo radical vasco comienza a ser palpable en la red. Por ejemplo, la web «El Salto» escribió hace 21 días que «las redes contra el G-7 se parecen a un hormiguero. Faltan menos de tres semanas y se espera una acumulación de fuerzas. Hay opción para organizar una acción eficaz, a la vista de los elementos conocidos: una amplia repulsa a la cumbre, los actuales movimientos populares de Francia, la localización y fechas complicadas, la fuerza local y demás. Por tanto, ¿qué estamos haciendo?!».

«En las contracumbres -añade- son comunes la diversidad de reivindicaciones y modos de acción. No merece hacer un drama por ello. Desde el pacifismo simbólico hasta la rebelión contundente, todos los colores estarán presentes. Más allá del debate sobre la legitimidad o dogmatismo de cada corriente, la pregunta acertada es sin duda la siguiente: ¿cómo hacer en común para impedir el G-7, para no dejar que se desarrolle con normalidad, dando espacio a la colaboración entre dinámicas diferentes? La respuesta: tomando la vía del medio y dándole bases comunes para la acción. Esa es la práctica que se desarrolla en todas partes y lo que esperan los muchos colectivos desperdigados por todo Euskal Herria».

Ideas utilizadas por ETA

«¿Cómo? Inspirándose en las prolíficas iniciativas existentes: los muros populares contra la represión, los bloques en favor de la justicia climática (Ende Gelände en Alemania, Extinction Rebellion, la pasada cumbre del petróleo del 2016 en Pau), la ocupación de ZADs (Zonas A Defender), los chalecos amarillos en las rotondas, los comités en defensa de la república de Catalunya, Sea Watch III, los paraguas de Hong Kong, Solidarios con Itoiz… ¿Si somos miles rodeando Biarritz, sentados, tumbados, plantando nuestros cuerpos ante los uniformes, en lugares relevantes y estratégicos que representan la cumbre, quién ganará la partida? Corresponde a militantes de la plataforma G-7 EZ articular esta batalla, así como a otros grupos que no están en la misma, de forma complementaria».

Como se ve, alguno de los conceptos -«acumulación de fuerzas», por ejemplo- manejan ideas utilizadas en su día ETA y además se deja abierta la posibilidad, sin que ello provoque ningún escrúpulo, a que los grupos que se congreguen practiquen «desde el pacifismo simbólico hasta la rebelión contundente». Las fuentes consultadas no son muy optimistas sobre el desarrollo de los acontecimientos y consideran que los disturbios serán de consideración.