Recuerdo de las víctimas del accidente del avión ruso en la Península del Sinaí, en la Embajada de Rusia en El Cairo, hoy
Recuerdo de las víctimas del accidente del avión ruso en la Península del Sinaí, en la Embajada de Rusia en El Cairo, hoy - A. Alamillos
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Rusos y egipcios llenan de flores su embajada en El Cairo

Los dos países están unidos por un accidente que ha dejado 224 fallecidos y cuyas causas aún no han sido esclarecidas

El CairoActualizado:

Mientras que ayer las puertas de la embajada rusa en El Cairo permanecieron cerradas y solo se atisbaba la agitación que bullía en su interior por la presencia de seis o siete coches diplomáticos en la entrada, hoy se ha llenado de flores conmemorando el accidente de avión en el que han muerto 224 personas, la mayoría de ellos, turistas rusos, sobre el Sinaí egipcio.

Diplomáticos como el primer ministro egipcio, Sherif Ismail el mismo sábado, o los embajadores de Alemania, Afganistán, Vietnam, Hungría, Bielorrusia o Armenia esta mañana, entre otros, se han acercado a la embajada rusa para expresar sus condolencias. En la calle, un flujo constante de nacionales rusos, especialmente mujeres, ha ido dejando flores y mensajes junto al muro exterior, conmemorando a las víctimas del vuelo 7K92268. Las rusas destacan, con sus ojos claros, pelo rubio e inconfundibles rasgos, entre los locales que también se han acercado a depositar ramos de flores. La relación entre Egipto y Rusia ha sido, en las últimas generaciones, muy cercana, y los rusos representan el mayor número de turistas en el país de los faraones, pero también representan una de las mayores comunidades de expatriados.

Embajada rusa en El Cairo
Embajada rusa en El Cairo - A. ALAMILLOS

Algunas rusas se abrazan. Otras lloran en silencio. Muchas llevan gafas de sol que ocultan sus ojos. Ha sido un duro golpe. «Yo me levanté ayer y, como cada día, miré el grupo de rusos que tenemos en Facebook. Allí me enteré. Luego estuve todo el día mirando la tele, con la esperanza de saber más, de saber si había supervivientes... al final no los hubo», relata a ABC Jenya Zaki, una siberiana que se ha acercado a la embajada cairota desde Heliópolis, a más de una hora en coche. Viene con su hijo, que con apenas un año no comprende nada e intenta alcanzar los peluches que alguien ha dejado como memorial a las víctimas. De los 217 pasajeros, más de diez eran niños. La mayoría de los que han muerto eran familias rusas que viajaban para pasar sus vacaciones en el Mar Rojo, típico destino turístico.

Medios locales hablan ya del impacto que puede tener este accidente sobre la industria turística egipcia, de capa caída desde la revolución de 2011. Jenya niega con la cabeza: «Esto podría haber pasado en cualquier lado. Da un poco de miedo que muera tanta gente junta, pero no creo que sea culpa ni del país ni del avión ruso. Podría haber pasado en cualquier parte».

El avión, un Airbus 321 operado por la compañía rusa MetroJet /Kogalim Avia tenía 18 años de antigüedad. Medios rusos han recogido declaraciones de la esposa del piloto, quien cuenta que éste se había quejado con anterioridad de « fallos técnicos».

Airbus 371 de METROJET, similar al estrellado en la Península del Sinaí
Airbus 371 de METROJET, similar al estrellado en la Península del Sinaí - EFE

Sin embargo, las causas del accidente siguen investigándose. Según ha declarado hoy el embajador ruso en Egipto, Serge Kirpichenko, a unos pocos medios, entre ellos ABC, una de las cajas negras será enviada a Moscú para su investigación. Además, dos ministros rusos, entre ellos el de Transporte, se han desplazado hasta El Cairo para cooperar con el ya numeroso equipo de investigación de las causas del accidente.

Bandera rusa en el Senado, en el Kremlin, hoy
Bandera rusa en el Senado, en el Kremlin, hoy - EFE

Por su parte, el fiscal general de Egipto, Nabil Ahmed Sadek, ha ordenado que se limite el acceso a la zona donde el avión se estrelló, que comprende un área de 6 a 8 kilómetros en las montañas de Al Hasna, hasta que finalicen las investigaciones sobre las causas del accidente. El Centro de Prensa egipcio ha avisado que no se permitirá a periodistas extranjeros el acceso a la zona, enclavada en el Sinaí, lugar donde operan grupos terroristas afines al Estado Islámico.

«No podemos decir nada hasta que termine la investigación», explica por teléfono a ABC el Ministerio de Aviación Civil. «No sabemos, estamos esperando a que concluya la investigación», señala a su vez el diplomático ruso cuando se le pregunta por el comunicado emitido por Wilayat Sina (grupo terrorista afín al EI en la Provincia del Sinaí) en el que se otorga la autoría del atentado. Otras fuentes oficiales, sin embargo, han rechazado esta posibilidad, puesto que no se tiene constancia de que el grupo posea armas de suficiente alcance.

Flores en el aeropuerto de Pulkovo II, en San Petersburgo, ayer
Flores en el aeropuerto de Pulkovo II, en San Petersburgo, ayer - EFE

Mientras tanto, más de 163 cadáveres han llegado a las morgues cairotas, informa el Gabinete presidencial egipcio en un comunicado en el que añade que las operaciones de búsqueda, dificultadas ayer por el mal tiempo, continúan. «Cuando todos los cuerpos estén en Cairo, los enviaremos a Rusia. En unos días», concluye Kirpichenko.

«No es un buen día para hablar. Todos nos sentimos mal. Pero no porque seamos rusos. Así deberíamos estar todos», se lamenta frente a la embajada Katya Kodina, tras encender unas velas junto al montón de ramos de flores.