Renzi controlará con su partido la duración del Gobierno de Conte

El ex «premier» recibió muy fuertes presiones para evitar la escisión socialdemócrata

RomaActualizado:

El transformismo es una característica de la política italiana. Lo vuelve a demostrar Matteo Renzi (44). Con una nueva pirueta política, que ha causado desconcierto y perplejidad sobre todo en la izquierda, el exprimer ministro y secretario del Partido Democrático (PD) abandona su formación y crea una nueva. Anuncia que apoyará al Gobierno formado por el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y el PD, pero lo condicionará totalmente porque sin ese apoyo el premier Giuseppe Conte no tendría mayoría parlamentaria.

Aunque se sabía desde hace tiempo que Renzi trabajaba en el lanzamiento de su propio partido, ha sorprendido a muchos que lo haya hecho ahora, cuando acaba de nacer el Ejecutivo que puede verse debilitado por la escisión.

En una entrevista a «La Repubblica», Renzi afirma que lo seguirán una treintena de parlamentarios (el PD tiene 52 senadores y 111 diputados), que formarán grupos autónomos en la Cámara de diputados y en el Senado: «Lo que me empuja a dejar el PD es la falta de una visión de futuro». El nuevo partido de Renzi será centrista y podría llamarse Italia del sí o Juntos. Según él, «hay espacio para una cosa nueva: El espacio del futuro».

Hasta el último momento, Renzi recibió muy fuertes presiones para evitar la escisión del PD, cuyo secretario, Nicola Zingaretti, no ocultó la gran preocupación en el partido y en el Gobierno: «Dividirse sería gravísimo, Italia no lo entendería». Conte, al que Renzi comunicó su decisión por teléfono, acogió con rabia la noticia y reconoció a sus colaboradores su «desconcierto» y «preocupación» porque no acaba de fiarse de la promesa de apoyo del exalcalde de Florencia: «Renzi quiere solo poder y nóminas».

Renzi, tras ser protagonista en la formación del Gobierno del PD y M5E, vuelve a cambiar de idea por conveniencia política. Funda un partido que, al contar con grupos parlamentarios propios, tendrá financiación pública y monta una operación de poder con un doble objetivo. Por un lado, ser determinante en el gobierno y participar en los nombramientos de los altos ejecutivos de 400 empresas públicas, cuyos cargos se renuevan en el primer trimestre del 2020. En segundo lugar, pretende hacerse con el espacio político de centro.