El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, hoy - Reuters | Vídeo: Atlas

¿Por qué quiere EE.UU. juzgar a Assange?

Varias son las filtraciones de Wikileaks que explican que la fiscalía presentara cargos, pero hay una en especial que provocó una airada protesta por parte de la administración de Barack Obama y la cúpula militar de entonces

Actualizado:

El gobierno norteamericano ha revelado este jueves los motivos por los que pidió la extradición de Assange a Reino Unido: ha sido imputado por un delito de robo de información clasificada cuando, según la fiscalía, indujo en 2010 al soldado Bradley Manning, analista de inteligencia en Irak, a descifrar y utilizar una contraseña para conectarse a una red secreta que emplea el Pentágono, Secret Internet Protocol Network (SIPRNet).

Según un comunicado del ministerio de Justicia norteamericano, «Manning, que tenía acceso a los ordenadores por sus obligaciones como analista de inteligencia, utilizó esos ordenadores para descargar registros clasificados para transmitir luego a WikiLeaks. Al descifrar la contraseña, Manning pudo iniciar sesión en los ordenadores con un nombre de usuario que no le pertenecía».

Es decir: la fiscalía cree que Assange ayudó a Manning, soldado raso, a acceder a información clasificada a la que, por su rango, no tenía acceso. Según ha revelado la fiscalía del estado, tiene en su poder registros de conversaciones online entre Assange y Manning, en la que el primero le anima a «mantener viva su curiosidad».

El cargo contra Assange es por «conspiración para infiltración en ordenadores». Su pena máxima es de cinco años de prisión, aunque si es considerado culpable con toda probabilidad cumplirá menos. El acusado llevaba encerrado en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012.

En noviembre de 2018, un fiscal norteamericano había revelado por error que Assange estaba imputado en EE.UU. En un escrito judicial en un caso separado, el fiscal Kellen S. Dwyer incluyó una extraña frase: «Dada la experiencia del acusado y la atención mediática que hay sobre el caso, pocas medidas van a permitir que siga siendo secreto el hecho de que Assange ha sido imputado».

El caso en el que el fiscal mencionaba a Assange era la imputación de un profesor de Virginia de 29 años acusado de radicalizar a un niño. En realidad, según reveló Seamus Hughes, un analista legal que trabaja en la universidad de George Washington, el fiscal había copiado y pegado de otro escrito sin darse cuenta de que incluía el nombre del fundador de Wikileaks. En todo caso, la fiscalía había revelado así que Assange estaba imputado, pero no los cargos.

En 2010 Manning -hoy Chelsea- sustrajo cientos de miles de cables clasificados de las redes secretas del Pentágono cuando se hallaba destinado en Irak. Esos documentos acabaron en manos de Wikileaks, que los publicó en varias tandas. La primera, en julio de 2010, contenía más de 90.000 documentos sobre la guerra de Afganistán, con nombres de informantes, operaciones y demás información clasificada.

Días después de que Assange publicara esos documentos, el jefe del estado mayor conjunto de EE.UU., almirante Mike Mullen, dio una conferencia de prensa en el Pentágono en la que afirmó, tajante: «El señor Assange puede decir lo que quiera sobre el gran servicio a la sociedad que hacen él y su fuente, pero la realidad es que es posible que ambos ya tengan la sangre de algún joven soldado o de una familia afgana».

La fuente, Manning, fue juzgada en un consejo de guerra en una base militar a las afueras de Washington y fue condenada en 2013 a 35 años de prisión, pero Obama la indultó al final de su mandato. El mes pasado, Manning regresó a prisión acusada de desobediencia por negarse a ser testigo en una investigación judicial sobre Wikileaks, a pesar de que la fiscalía le ha ofrecido inmunidad por ello.