Alerta de la policía francesa sobre el terrorista de origen belga Salah Abdeslam
Alerta de la policía francesa sobre el terrorista de origen belga Salah Abdeslam - Reuters

La policía interrogó y dejó libre en tres ocasiones a Salah Abdeslam tras los atentados

En la primera detención en la autopista que lleva a Bruselas, Salah Abdeslam y sus acompañantes reconocieron haberse fumado «algún porro»

Corresponsal en ParísActualizado:

A las veintiocho horas de los atentados terroristas del 13-N en París, que se cobraron 130 muertos y más de 300 heridos, la policía francesa detuvo, interrogó y dejó en libertad en tres ocasiones a Salah Abdeslam, el chófer de los kamikazes que sembraron el pánico a las puertas del Estadio de Francia. Se sospecha que él mismo «debía morir matando». Por «cobardía» u otra razón, el terrorista prefirió huir.

Emboscado en la «banlieue», los suburbios del norte de París, Salah Abdeslam pidió ayuda a varios familiares y amigos, hasta conseguir que dos «colegas» viniesen a buscarlo desde Bélgica para sacarlo de Francia. Entre las 2.30 y las 3.30 de la madrugada del 14 de noviembre (veintiocho horas después de los atentados terroristas), Abdeslam consiguió que dos amigos belgas, Mohamed Amri y Hamza Attou, viniesen de Molenbeek (Bélgica) a las afueras de París.

En la tercera ocasión facilitó su dirección (falsa) en las afueras de Bruselas

Según las filtraciones policiales publicadas por «Le Parisien», Salah Abdeslam se habría jactado ante sus amigos de haber asesinado a tiros a varias personas. Tal confesión, entre otras, no disuadió a sus «colegas», un traficante de drogas y un delincuente común. Tras circular con dificultades por pequeñas rutas de provincias, el trío no dudó en tomar la autopista París-Bruselas, muy transitada a cualquier hora del día. Fue en esa autopista donde el terrorista y sus acompañantes fueron detenidos e interrogados en tres ocasiones, según las informaciones de «Le Parisien».

Solo «reconvenidos»

En una primera ocasión, la policía preguntó a Salah Abdeslam y sus amigos si habían «fumado». El conductor del coche reconoció que, efectivamente, había fumado «algún porro». Tras ser «reconvenidos» por hacer «ese tipo de cosas» el terrorista y sus amigos pudieron continuar tranquilamente su huida de Francia. Tras una segunda detención, un tercer equipo policial detuvo el coche donde huía Salah Abdeslam, que incluso facilitó su dirección (falsa), en las afueras de Bruselas.

Las fuentes policiales confirman las informaciones de «Le Parisien», sin aclarar en qué momento se tuvo noticia exacta de la participación de Salah Abdeslam en las matanzas del 13N.