Daniel Ortega durante la celebración del 39º aniversario de la revoución sandinista
Daniel Ortega durante la celebración del 39º aniversario de la revoución sandinista - AFP

Ortega reconoce el «enorme daño a la economía» de Nicaragua por las protestas

El mandatario nicaragüense ha presentado una reforma de recorte presupuestario de 235 millones de dólares y ha culpado a los «golpistas terroristas» de la crisis económica en la que está inmersa el país

ManaguaActualizado:

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha reconocido este lunes el «enorme daño a la economía» de su país a raíz de las protestas contra su Gobierno iniciadas el pasado 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social, que lo obligó a presentar una reforma de recorte presupuestario por primera vez en sus once años consecutivos en el poder.

Durante un discurso con ocasión del 38º aniversario de la Fuerza Naval, el mandatario dijo que este martes se discutirá en la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, una propuesta que recorta en 235,2 millones de dólares el presupuesto de este año, debido a la caída de un 9,2 por ciento de los ingresos.

La enmienda, enviada por Ortega con carácter urgente, pretende que el presupuesto general de Nicaragua para 2018 pase de 2.547,2 millones de dólares a 2.312 millones, para una reducción de 235,2 millones de dólares. También reduce en un 6,8 por ciento el gasto total del Estado en 2018, que equivale a 186,4 millones de dólares.

Entre las explicaciones brindadas por Ortega está la reducción en la recaudación de impuestos, que pasó de un 102 por ciento antes del estallido social del 18 de abril, a un 93 por ciento cuando los manifestantes bloquearon las principales vías del país, y bajó al 74,1 por ciento después de que el Gobierno rompiera los bloqueos utilizando armas de guerra contra las protestas. Algunos de los sectores más perjudicados por la propuesta son la Salud, que perderá 26,6 millones de dólares, la Educación, cuyos ingresos mermarán en 19,7 millones, y el Programa de Inversión Pública, con 18,5 millones de dólares menos.

En su discurso, el mandatario remarcó que es la primera vez que hace un recorte al presupuesto desde el 2007, cuando volvió al poder tras gobernar Nicaragua de 1985 a 1990 y coordinar una junta de Gobierno entre 1979 y 1985. Ortega achacó esa medida «como resultado de los golpistas terroristas que apostaron a destruir la economía para derrocar al Gobierno», en alusión a sus detractores. A su juicio, los opositores «están que le hierve la sangre de indignación porque ven que el país se está normalizando y porque ellos quisieran que el país se hundiera y no se dan cuenta que si el país se hunden, se hunden ellos también». La vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, dijo a los periodistas que en los próximos meses este país va a recorrer «caminos un poco más difícil» debido a la desaceleración económica.

Desde el pasado 18 de abril, Nicaragua está sumergida en una crisis sociopolítica que ha dejado, según diferentes organizaciones pro derechos humanos, entre 317 y 448 muertos, pero el Gobierno cifra las víctimas en 198, convirtiéndose así en la más sangrienta desde la década de los años 80.

Las protestas contra Ortega se iniciaron por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.