Nicolás Maduro y Jordi Évole, durante una entrevista en Venezuela
Nicolás Maduro y Jordi Évole, durante una entrevista en Venezuela - La Sexta

El mutismo de la izquierda ante la expulsión de los cinco periodistas que entrevistaban a Maduro

El líder chavista detuvo y confiscó el material de Jorge Ramos y su equipo de Univisión tras mostrarle un vídeo en el que salían varios venezolanos cogiendo comida de un contenedor de basura

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En la mañana de este viernes se hacía pública la noticia de que cinco periodistas habían sido retenidos y expulsados mientras estaban entrevistando a Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores. «Lo que ocurrió es que teníamos una entrevista con el líder Nicolás Maduro y después de 17 minutos de entrevista a él no le gustaron las preguntas que le estábamos haciendo sobre la falta de democracia en Venezuela, la tortura, los presos políticos y la crisis humanitaria; y se levantó de la entrevista luego de mostrarle el vídeo de unos jóvenes comiendo del camión de la basura», comienza explicando el periodista de Univisión Jorge Ramos. «Inmediatamente uno de sus ministros, Jorge Rodríguez, dijo que la entrevista no estaba autorizada y nos confiscaron los equipos, se quedaron con nuestras cámaras, no tenemos nada», continuaba diciendo.

Ramos explicaba que habían sido detenidos y que les habían confiscado todo el material que llevaban hecho dejándoles sin la parte de la entrevista que ya estaba grabada. «Nos mantuvieron separados por dos horas y media interrogándonos. Nos metieron en un cuarto de seguridad apagaron las luces, nos quitaron los bolsos y se quedaron con muchas de nuestras cosas personales», ha asegurado el periodista de origen mexicano.

Tiempo más tarde de la detención, Enrique Acebedo, periodista de Univisión, daba a conocer el vídeo por el que Maduro había cortado de raíz la entrevista y había ordenado su detención. «Esto es lo que Maduro no quiere que vea el mundo», dice.

Maduro es conocido por no respetar el derecho a la información y saltarse a la ligera otros tantos derechos que debería ostentar la población venezolana y extranjera cuando acuden al país caribeño. Sin embargo, ante esta situación en la que se coarta una información de interés general, ciertos actores políticos e informativos de izquierdas se han mantenido en silencio sin pronunciarse acerca de esta noticia que ha recorrido todo el mundo.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha mantenido un mutismo, demostrando indiferencia ante la situación. Incluso la portavoz en el Congreso de Unidos Podemos, Irene Montero, ha publicado un tuit que nada tenía que ver con la expulsión de estos periodistas en Venezuela. Otro que ha escrito en su tablón, pero sin prestar caso a este asunto ha sido Íñigo Errejón, el candidato a la Comunidad de Madrid por la plataforma Más Madrid.

Mención aparte merece el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que dice abogar siempre por la libertad de expresión, no se ha pronunciado sobre el requisamiento del material periodístico por parte del mandatario venezolano. Por su parte, el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha seguido el mismo camino que los anteriores obviando un tema de suma gravedad como es la actuación que ha tenido Maduro con relación a estos periodistas.

El que sí se ha pronunciado ha sido el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, que ha mostrado su indignación con Maduro a través de las redes sociales.

No es la primera vez que ocurren retenciones de periodistas en Venezuela, ya que en enero se registraron varias detenciones de trabajadores de la prensa, incluidos cuatro de EFE. El Sindicato de Prensa contabilizó solo en enero 40 agresiones por parte de cuerpos de seguridad del Estado contra trabajadores de la prensa, informa precisamente la agencia EFE.

Por ello, sorprende que el periodista Jordi Évole, que ha podido entrevistar en dos ocasiones a Maduro, no se haya pronunciado para aportar su punto de vista acerca de estos hechos, cuando a él le cortaron también la entrevista y estuvo a punto de quedarse a medias.