Los minibuses son un medio habitual de transporte de los suburbios de Johannesburgo, como Rosettenville, en la imagen
Los minibuses son un medio habitual de transporte de los suburbios de Johannesburgo, como Rosettenville, en la imagen - AFP

Mujeres sudafricanas denuncian violaciones en grupo en el transporte público

Una víctima aseguró en Johannesburgo que la agresión duró cuatro horas, fue en presencia de su hijo menor y luego le obligaron a entregarles la tarjeta de crédito

JohannesburgoActualizado:

Varias mujeres sudafricanas han denunciado en los últimos meses haber sido víctimas de violaciones en grupo en minibuses de transporte público en Johannesburgo, según han informado las autoridades del país austral. La Policía sudafricana ha establecido un grupo de trabajo formado por varios detectives y expertos en inteligencia para investigar esta ola de agresiones sexuales. Las autoridades de la provincia de Gauteng -donde se encuentra Johannesburgo- han pedido al sector del transporte público colaboración para encontrar a los culpables.

Una de las víctimas ha contado a la prensa local cómo los tres hombres que viajaban en el interior del minibús al que subió el pasado domingo con su hijo de diez años la amenazaron con una pistola y la violaron, antes de obligarla a facilitarles su tarjeta de crédito y el número secreto. La agresión de la mujer, que acudió a los medios para evitar alertar a posibles víctimas, duró alrededor de cuatro horas y se produjo en el West Rand del oeste de Johannesburgo.

Un hombre detenido en una estación de tren de Johannesburgo, después de que una mujer lo denunciara por robo
Un hombre detenido en una estación de tren de Johannesburgo, después de que una mujer lo denunciara por robo - AFP

Otra de las denunciantes relató una experiencia similar a una emisora de radio. «Subí a un minibús, y dentro había tres hombres y una mujer. A la siguiente parada la mujer bajó», relató la víctima, que fue después violada y obligada a pasar la tarjeta por un dispositivo portátil para hacer transferencias. Los tres hombres la dejaron después en un descampado de Soweto (el antiguo gran gueto negro de Johannesburgo), donde denunció los hechos.

Otras ocho víctimas

Una agente de Policía la llevó al Hospital Chris Hani Baragwanath de Soweto, donde la víctima dijo haber encontrado a otras ocho mujeres que denunciaban casos parecidos.

Los sudafricanos utilizan como transporte público minibuses de propiedad privada, constituido en asociaciones que se reparten las rutas en las distintas regiones y ciudades. Sudáfrica es uno de los países más inseguros y con mayores índices de violaciones del mundo.