Sylvain Fort, director de comunicación de Emmanuel Macron
Sylvain Fort, director de comunicación de Emmanuel Macron - AFP

Macron escribe a los Reyes Magos pidiendo socorro tras la dimisión de su jefe de comunicación

La dimisión de Fort será efectiva a mediados de enero y ha caído como una bomba fétida en el búnker presidencial

Corresponsal en ParísActualizado:

Emmanuel Macron ha pedido socorro a los Reyes Magos. Pero todavía no ha recibido respuesta. El presidente de la República se ha visto forzado a escribir personalmente esa carta de urgencia, tras la dimisión de Sylvain Fort, su director de comunicación, en el Elíseo, y «coautor» de no pocos discursos presidenciales.

La dimisión de Fort será efectiva a mediados de enero y ha caído como una bomba fétida en el búnker presidencial, donde se suceden las tensiones, desmentidos, críticas y choques -no solo personales- entre un equipo semejante a una banda de títeres de la cachiporra, dando y recibiendo pulidos estacazos verbales, para intentar contener las agrias revelaciones -nadie sabe si falsas o reales- de Alexandre Benalla, el antiguo «gorila» de Emmanuel Macron, púdicamente calificado de «consejero en materia de seguridad», tras ser acusado de liarse a garrotazos contra varios manifestantes durante las manifestaciones del último 1 de mayo.

Benalla sigue acusando de mentir y manipular al equipo personal de Macron, en el Elíseo, afirmando que ha seguido hablando por teléfono con el presidente, incluso tras su expulsión expeditiva de su despacho en el búnker presidencial.

Macron ha confirmado haber «comunicado secamente» con su antiguo ¿gorila? ¿consejero?, a través de su teléfono móvil personal. Sin que tal comunicación «aclare» literalmente nada sobre las relaciones de un personaje muy oscuro y los distintos equipos y personajes que han cuidado de la imagen y la comunicación presidencial.

Para colmo de desdichas, la cabalgata de los Reyes Magos coincidirá en Francia con un nuevo rosario de «cabalgatas» de chalecos amarillos, en París y en toda Francia.

«Querido, no pierdas los nervios. Estamos más solos que la una», dicen que ha dicho Brigitte Macron a su esposo.