Foto de archivo de talibanes
Foto de archivo de talibanes - EFE

El líder de los talibanes renueva su llamamiento a negociar con EE.UU.

Acusa a Washington de proponer «opciones que no son racionales ni prácticas»

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El líder de los talibanes afganos, el mulá Haibatullah, renovó hoy su llamamiento a Estados Unidos a que se sienten a la mesa de negociación con el grupo insurgente para poner fin a 17 años de conflicto en Afganistán.

«Puesto que la actual guerra en Afganistán es la hija de la ocupación de Estados Unidos, hemos y continuamos insistiendo en un diálogo directo con Estados Unidos para que esta finalice», indicó en un comunicado con motivo de la festividad musulmana del Aíd al Adha o «fiesta del sacrificio», que se celebrará la semana próxima.

El líder talibán insistió en unas negociaciones «sinceras, transparentes y orientadas a obtener resultados», libres de fraude y centradas en tratar el conflicto y no en «propaganda», al tiempo que acusó a Washington de proponer «opciones que no son racionales ni prácticas».

«Aseguramos a nuestra gente y a todos los musulmanes que durante las negociaciones solo serán satisfactorias y aceptables para nosotros aquellas decisiones que preserven los objetivos islámicos, la soberanía de nuestra tierra y aseguren el fin de la guerra», concluyó.

El mensaje de Haibatullah llega en momentos en que Kabul se plantea un alto el fuego para la «fiesta del sacrificio», como ya hizo a mediados de junio por Aíd al Fitr o festividad de final del Ramadán.

Aquel cese el fuego unilateral coincidió con una medida similar de los talibanes durante tres días.

El pasado febrero, los talibanes llamaron por primera vez a Estados Unidos a dialogar directamente a través de su oficina en Catar, en un mensaje inusual y tras reiterados rechazos a cualquier conversación con el Gobierno de Kabul y sus aliados internacionales.

Los talibanes hicieron un contacto inicial con el Gobierno afgano en Pakistán en julio de 2015, pero el proceso quedó suspendido pocos días después al conocerse la muerte del fundador del movimiento insurgente, el mulá Omar, dos años antes.

El presidente de EE.UU, Donald Trump, anunció el pasado agosto una nueva estrategia para Afganistán que incluía el aumento de tropas hasta los 14.000 soldados y una postura dura hacia Pakistán, país al que Washington acusa de ayudar a los talibanes.