Protestas contra Donald Trump
Protestas contra Donald Trump - AFP

Un juez federal bloquea en todo EE.UU. la orden ejecutiva de Trump sobre migración

La demanda de Seattle fue presentada por el estado Washington y a ella se sumó posteriormente el estado de Minnesota

WashingtonActualizado:

Un juez federal de la ciudad de Seattle, en el estado de Washington, ha bloqueado este viernes a nivel nacional la orden ejecutiva firmada por el presidente, Donald Trump, la semana pasada que prohíbe el ingreso de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana a Estados Unidos.

La orden de restricción temporal del juez representa un enorme reto a la medida de Trump, aunque el Gobierno podría apelar el fallo y lograr que la política siga vigente.

El juez de Seattle, James Robart, ha hecho efectiva su decisión de forma inmediata este viernes, lo que sugiere que las restricciones a los viajes se podrían levantar enseguida.

«Es un día maravilloso para el Estado de derecho en este país», ha declarado el vicefiscal general del estado de Washington, Noah Purcell. El fiscal general del estado, Bob Ferguson, ha confirmado que con esta decisión se «cancela el decreto en este momento», indicando que espera que el Gobierno federal respete el fallo.

El decreto del presidente republicano, firmado el 27 de enero, provocó el caos en los aeropuertos de Estados Unidos el fin de semana pasado, cuando varios viajeros en el extranjero fueron retirados de sus vuelos hacia Estados Unidos.

La demanda de Seattle fue presentada por el estado Washington y a ella se sumó posteriormente el estado de Minnesota. El juez Robart determinó que los estados tienen derecho legal a demandar, lo que podría ayudar a fiscales generales demócratas a enfrentar a Trump en otros temas además de la inmigración.

La decisión se conoció el día en que fiscales de cuatro estados acudieron a tribunales para presentar medidas contra el decreto de Trump. El Gobierno justificó la medida debido a razones de seguridad nacional, pero sus opositores consideran que es una orden inconstitucional que persigue a personas por sus creencias religiosas.

Principales aerolíneas mundiales

Qatar Airways fue la primera en decir que permitiría a pasajeros de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen volar a ciudades de Estados Unidos si tenían la documentación en orden. A este se le unieron poco después la francesa Air France, la española Iberia y la alemana Lufthansa.

La principal aerolínea noruega, que opera vuelos transatlánticos, entre ellos Londres y Oslo, dijo que las incertidumbres persistían sobre la posición legal. «Todavía no está muy claro», dijo la portavoz Charlotte Holmbergh Jacobsson. «Aconsejamos a los pasajeros que se pongan en contacto con la embajada de Estados Unidos, puesto que nosotros tenemos que seguir las reglas de Estados Unidos».

En El Cairo, fuentes de la aviación dijeron que Egypt Air y otras aerolíneas habían informado a sus oficinas de ventas de la decisión de permitir volar a las personas afectadas por la prohibición.

Muchos de los que habían cambiado sus planes de viaje después de la prohibición, la orden no fue suficiente para tranquilizarlos. En Dubai, Tariq Laham, de 32 años, y su prometida polaca Natalia habían cancelado sus planes de viajar a Estados Unidos. «Es demasiado arriesgado», dijo Laham, un sirio que trabaja como director de operaciones comerciales en una empresa de tecnología multinacional. «Cada día te despiertas y hay una nueva decisión».

Pero los sitios web de otras dos grandes aerolíneas del Golfo, Etihad y Emirates, todavía llevaban avisos informando a los pasajeros de la orden original de Trump el 27 de enero.

«Indignante»

Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos ha tildado de «indignante» la suspensión temporal dictada por este juez federal y ha adelantado que sus abogados apelarán esa decisión.

«El Departamento de Justicia presentará lo antes posible una petición de emergencia para suspender esta indignante orden y defender la orden ejecutiva del presidente», ha apuntado la Casa Blanca en un comunicado.

La Casa Blanca recordó en su texto que el presidente «tiene la autoridad constitucional y la responsabilidad de proteger a los estadounidenses» y que la orden que aprobó hace una semana «tiene como objetivo proteger al país».