La ministra de Exteriores canadiense, Chrystia Freeland; la hija del presidente estadounidense Ivanka Trump; la directora del FMI, Christine Lagarde; y la canciller alemana, Angela Merkel, hoy en Berlín
La ministra de Exteriores canadiense, Chrystia Freeland; la hija del presidente estadounidense Ivanka Trump; la directora del FMI, Christine Lagarde; y la canciller alemana, Angela Merkel, hoy en Berlín - EFE

Ivanka Trump es abucheada en Berlín por defender a su padre

En presencia de Merkel, aseguró que el presidente de Estados Unidos protege a las mujeres

Corresponsal en Berlín Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

«Creo que soy una feminista», dijo ayer un tanto insegura Ivanka Trump en Berlín, describiendo a su padre como «un gran defensor del potencial de las mujeres que se ha comprometido a desarrollar políticas de igualdad en EE.UU.» La frase le costó algún abucheo desde el fondo de la sala del Hotel Intercontinental de Berlín, que ella superó con el siguiente argumento: «Como representante de la generación milenial, creo que el desarrollo de la mujer está hoy plenamente aceptado, pero en mi país, por ejemplo, el cuidado de los hijos supone para las parejas un gasto mucho mayor que el alquiler o la financiación de una vivienda y eso es algo por lo que no se ha preocupado ningún otro presidente y con lo que mi padre quiere terminar».

Ivanka se enorgulleció del «gran número de mujeres que trabajan en la Casa Blanca» y mantuvo el tipo cuando sus compañeras de panel sacaron a relucir comportamientos lamentables del presidente de EE.UU.: «Por experiencia personal sé de miles de mujeres que han trabajado con y para él durante décadas y que son testigos de su firme confianza en el potencial de las mujeres y en su habilidad de trabajar igual de bien que los hombres», sostuvo.

La invitación de Angela Merkel para asistir al llamado «G20 de las mujeres» era un regalo envenenado. Ivanka compartía panel con la directora del FMI, Christine Lagarde, la Reina Máxima de Holanda, o Angela Merkel, que mantuvo una equidistancia al estilo Pilatos entre la hija del jefe de la Casa Blanca y la acerada moderadora, la periodista alemana Miriam Meckel. «Venga Ivanka, tienes que haber hablado con tu padre sobre lo que puedes hacer o no por tu condición de mujer», incitó Merkel. «Pues claro, ha sido un tema desde la adolescencia, pero ha sido precisamente él quien me ha animado a trabajar fuera de casa y quien me ha impulsado a ocupar un puesto como asesora en la Casa Blanca», se sinceraba la joven Trump.

Aunque el debate fue relajado y lleno de humor, también hubo puyas entre las chicas del G20. A Merkel le reprocharon que solo una de cada diez «startups» alemanas sea creada por mujeres. «Quizá muchas, como yo, no se hayan lanzado a crear una todavía, dijo, subrayando la última palabra. Merkel, a su vez, criticó que el FMI «haya comprobado el gran factor de desarrollo que suponen los microcréditos a mujeres y no se lance a concederles créditos mayores».