La Reina Isabel II
La Reina Isabel II - EFE

Isabel II pide a los políticos británicos que encuentren un «terreno común» para el Brexit

La Reina ha roto así su característica ecuanimidad y lo ha hecho dos veces en apenas un mes.

Corresponsal en LondresActualizado:

Ha llamado la atención sobremanera en Reino Unido que la Reina Isabel II se haya vuelto a inmiscuir en política. La monarca envió un mensaje nada habitual a los políticos británicos que están bloqueando el proceso del Brexit. Isabel II ha apelado a la «unidad» y a que estos encuentren un «terreno común» y «respeten los diferentes puntos de vista».

Aunque no los ha nombrado explícitamente, su discurso Sandringham se ha tomado como un mensaje directo hacia la clase política de Westminster y una declaración de intenciones de cara a la próxima votación del Brexit en el Parlamento.

La Reina ha roto así su característica ecuanimidad y lo ha hecho dos veces en apenas un mes. La anterior fue en su tradicional discurso de Navidad, aunque sin expresarse tan claramente como ahora. Entonces, pedía «respeto» ante las «profundas diferencias». Algo que ha sorprendido a los expertos en protocolo y que no están acostumbrados a que la monarca se involucre en cuestiones políticas.

Unas palabras, la de la jefa del Estado británico, con las que trata de calmar a una nación febril en unos días de desconcierto e incertidumbre ante el futuro nada claro del país.

Ha sido en un discurso en el Instituto de la Mujeres de Sandringham donde Isabel II ha apelado a los políticos a que aprendan de lo sucedido en la historia y tengan «una perspectiva más amplia» en estos tiempos clave a apenas dos meses de salir de la UE.

«Mientras buscamos nuevas respuestas en la era moderna, yo prefiero las recetas ya probadas, como hablar los unos con los otros, respetar los diferentes puntos de vista y buscar juntos un territorio común», ha señalado la monarca antes de dejar un último mensaje: «Para mí, esta aproximación vale para todos los tiempos y animo a todos a que la cumplan», afirmaba.

Un discurso elogiado por varios miembros del Gobierno británico como la ministra de Trabajo, Amber Rudd, el de Sanidad, Matt Hancock, o el de Economía, Philip Hammond. Este último (desde Davos) precisamente advertía, a la vez que alababa las palabras de Isabel II, del desastre que sería para Reino Unido salir sin acuerdo de la UE. La «economía británica sufrirá a corto y largo plazo si salimos abruptamente», aseguraba.