El futuro de Carromero en España
Fotografía de archivo tomada en octubre en la ciudad de Bayamo (Cuba), del español Ángel Carromero - efe

El futuro de Carromero en España

El dirigente juvenil del PP podría cumplir su condena en libertad vigilada, tras su llegada a nuestro país

madrid Actualizado:

Cuando Ángel Carromero llegue a España habrá cumplido ya en Cuba cerca de medio año de la condena de cuatro que le impuso el Tribunal Provincial Popular de Granma por la muerte de Oswaldo Payá y Harold Cepero, disidentes anticastristas del Movimiento Cristiano Liberación. Así pues, le quedarán tres años y medio que, previsiblemente podrá cumplir en situación de libertad vigilada.

Una vez firmado por España y Cuba el memorando para aplicar el Convenio de 1998 sobre ejecución de sentencias penales y aprobados por los dos gobiernos el traslado a nuestro país, sólo queda establecer el momento y la forma en que se llevara a cabo. Las previsiones y los deseos apuntan a que el regreso de Carromero podría producirse antes de fin de año, tal vez incluso antes de la Fiesta de Navidad. Una vez en España, sería conducido a un centro penitenciario y allí, la Junta de Tratamiento determinaría el grado penitenciario en que se le califica.

Al tratarse de una condena inferior a cinco años, el Código Penal no establece que deba cumplir la mitad de la pena en prisión, por lo que se podría optar al tercer grado, para cuya concesión, por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, se tienen en cuenta circunstancias como el hecho de disponer de un trabajo, no representar riesgo para la sociedad o no ser reincidente, elementos que serían de aplicación en el caso de Carromero.

Con el tercer grado, el recluso está en libertad, pero debe pernoctar en la cárcel. Sin embargo, si Carromero accede a someterse a un control telemático, eludiría volver cada noche a la prisión.

Viuda de Payá

La viuda de Oswaldo Payá, Ofelia Acevedo, ha expresado su satisfacción por el anunciado regreso de Carromero a España y dijo que una vez allí espera que pueda aportar nuevos datos al caso. No obstante añadió: «Si Carromero puede aportar o hablar y decir la verdad sobre lo que ocurrió nos alegraríamos muchísimo, pero no tengo mucha fe en que eso ocurra».

Los temores de la viuda del disidente, que, desde el primer momento exculpó a Carromero de la muerte de Payá y Harold Cepero, se basan en la creencia de que un compromiso de silencio del dirigente de Nuevas Generaciones del PP podría haber formado parte de las conversaciones entre Madrid y La Habana para permitir su traslado a España. Los familiares de Payá siempre han puesto en duda la versión del accidente dada por las autoridades cubanas y creen que hubo una intervención exterior que propició que el vehículo se saliera de la calzada y se estrellara contra un arbol.