Un manifestante enmascarado se enfrenta contra la policia en una protesta contra el presidente Ortega en Masaya
Un manifestante enmascarado se enfrenta contra la policia en una protesta contra el presidente Ortega en Masaya - REUTERS

Un estadounidense muere durante las protestas contra Ortega

Con las seis víctimas del sábado, el número de manifestantes fallecidos supera los 100 desde abril

CORRESPONSAL EN CIUDAD DE MÉXICOActualizado:

La tensión no cesa en Nicaragua. El último episodio de la ola de violencia que atraviesa el país quedó marcado por la muerte del ciudadano estadounidense Sixto Henry Vera, de 48 años, residente en Managua, la capital. En total, seis personas fallecieron el sábado durante una nueva jornada de saqueos, disturbios y protestas que transformó de nuevo las calles en un campo de batalla entre policías antidisturbios y turbas fieles al presidente Daniel Ortega contra los grupos de manifestantes que piden el fin del régimen sandinista.

«La muerte de un ciudadano de EE.UU. es de gran preocupación para la embajada», señaló en su cuenta de Twitter la embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Laura Dogu. De acuerdo con la versión oficial, la policía adjudicó el asesinato de Vera a los grupos de la oposición que protestaban en los alrededores de la Universidad Politécnica de Nicaragua. Sin embargo, los medios locales señalaron que la policía no detalló cómo ocurrieron los hechos ni qué hacia la víctima en las proximidades de la universidad, lugar donde los manifestantes respondían con cócteles molotov y bombas caseras con morteros a las balas de goma y gas lacrimógeno que lanzaban las fuerzas de orden.

Bastión sandinista

También se registraron varios disturbios en la ciudad de Masaya, a 40 kilómetros de Managua y antiguo bastión de la revolución del Frente Sandinista de Liberación Nacional, extinta guerrilla y actual partido de Ortega. De hecho, cinco de las seis muertes que ocurrieron el sábado tuvieron lugar en Masaya, de acuerdo con información publicada por la Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos. Protegidos con cascos de moto, cientos de manifestantes se enfrentaron a las turbas orteguistas y policías con armas rudimentarias.

Con estas cifras, son ya más de 100 personas las que han fallecido desde que el Gobierno de Ortega inició la represión contra los manifestantes que protestaron el 18 de abril, fecha en la que miles de nicaragüenses salieron a las calles para mostrar su rechazo a la reforma del sistema de pensiones. Desgraciadamente, la violencia ha ido envenenando un conflicto del que resulta difícil saber cuál será la solución, debido a que Ortega ha rechazado cualquier intención de dejar el poder.

Ante la grave situación que atraviesa el país, el Papa Francisco hizo un llamamiento a las partes, gobierno y oposición, para que retomen el diálogo nacional para encontrar una solución al conflicto. Patrocinadas por la Conferencia Episcopal de Nicaragua, las conversaciones de paz se iniciaron hace unas semanas, sin embargo, el incesante uso de la violencia por parte de Ortega para acallar las manifestaciones provocó que la Iglesia cancelara la reanudación del diálogo.

Fallece Obando y Bravo

Justo en la madrugada del domingo, falleció el Arzobispo emérito de Managua, el cardenal Miguel Obando y Bravo, a los 92 años. Obando jugó un papel clave en la historia reciente de Nicaragua durante el régimen marxista y luego apoyó a Ortega cuando este se arrepintió de su pasado sandinista anticlerical. Algunos creen que el fallecimiento del cardenal podría ser un revés para la influencia de su postura dentro de la Conferencia Episcopal, dada la buena sintonía que durante los últimos años mantuvieron el cardenal y el presidente. De hecho, Obando y Bravo ofició en 2005 el matrimonio de Ortega y Rosario Murillo, actual vicepresidenta de Nicaragua.