Juan Guaidó y Leopoldo López en el levantamiento cívico militar en Caracas - AFP | Vídeo: Guaidó convoca un paro en la Administración Pública (ATLAS)

Los entresijos de la Operación Libertad

Por motivos que aún no han sido aclarados se tuvo que adelantar la Operación un día y los venezolanos despertaron el pasado martes 30 de abril entre fuertes rumores de un levantamiento militar y cívico

Venezuela, sigue la última hora en directo

MadridActualizado:

Llevaba días anunciando una gran manifestación para el 1 de Mayo. Juan Guaidó estaba calentando los motores para «la fase definitiva de la Operación Libertad» que busca por la vía pacífica el cese de la usurpación de Nicolás Maduro. Sin embargo, por motivos que aún no han sido aclarados se tuvo que adelantar la Operación un día y los venezolanos despertaron el pasado martes 30 de abril entre fuertes rumores de un levantamiento militar y cívico encabezado por el presidente encargado y su gran aliado, ahora refugiado en la Embajada de España en Caracas, el expreso político Leopoldo López.

Desde el jueves todo comenzó a pintar mal en Venezuela. Guaidó tenía planificado una visita a la ciudad de Barquisimeto, en el estado Lara (al occidente del país) pero dejó a la multitud esperándolo a las puertas de la Catedral. Su equipo no dio suficientes motivos de por qué su agenda había sido cancelada. Por las redes circulaba información de que el régimen había ordenado desmontar la tarima donde se iba a presentar y allanar la iglesia para apresarlo. Más tarde, el presidente encargado publicaba por Twitter: «Hoy la dictadura bloqueó caminos, hoy la dictadura no me permite llegar a Barquisimeto, pero esto no nos va a impedir encontrarnos».

Casualmente, ese día, la periodista especialista en defensa, Sebastiana Barráez, publicó una información que alertó que Maduro estaba construyendo en secreto una celda para Guaidó en el Fuerte Tiuna (actual residencia de Maduro) en Caracas. «Se está haciendo en el más estricto secreto. Ni nosotros podemos entrar ahí, solo pueden hacerlo quienes están trabajando en la obra», revelaba un alto cargo militar.

Adelanto de planes

El madrugón de Juan Guaidó en los alrededores de la base militar La Carlota acompañado de medio centenar de funcionarios dejó a Nicolás Maduro desconcertado y sin mucho margen de maniobra. El primero en salir a dar la cara fue Diosdado Cabello, el presidente de la Constituyente chavista, que denunció por la televisión del Estado «un intento de golpe» e invitó al pueblo a ir a Miraflores a defender la paz.

El plan adelantado de la dupla Guaidó-López respondería presuntamente a un plan del Gobierno para el 1 de Mayo donde el objetivo era detener a Juan Guaidó y trasladar nuevamente a Leopoldo López a la prisión militar. La libertad del carismático líder opositor no pudo materializarse sin el respaldo y la complicidad del Servicio de Inteligencia Bolivariano (Sebin). Lilian Tintori llegó a decir en su momento a ABC que su esposo estaba vigilado siempre y tenía un grillete electrónico en el tobillo. Su liberación contó por tanto con el visto bueno de sus «carceleros», que pertenecían a una de las instituciones más fuertes y comprometidas con el Gobierno. Parecía evidente que había una fractura en el Sebin.

En otras oportunidades, este diario ha adelantado que nada sucede en Venezuela sin la aprobación del hombre fuerte del régimen y con más ascenso dentro de las Fuerzas Armadas, Vladimir Padrino López. Esto hace que las palabras del asesor en Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, cobren mayor fuerza cuando ayer revelaba que Padrino López (ministro de Defensa), Maikel Moreno (presidente del Tribunal Supremo de Justicia) e Iván Hernández Dala (director del Dgcim) «creen que Maduro debe dejar el poder» y habían confabulado contra Maduro aunque al final se arrepintieron.

Según fuentes solventes, los custodios del Sebin de López fueron los 25 funcionarios militares que solicitaron asilo en la Embajada de Brasil en Caracas. Ninguno de ellos es general o pertenece a la cúpula militar.

Huésped de España

«Señores opositores la Operacion Libertad era solo para que se fugara el asesino Leopoldo López», dijo Diosdado Cabello cuando ya la tensión política se había rebajado. Tras más de 15 horas de silencio, Nicolás Maduro salió en televisión, no en directo, sino ya grabada en Miraflores, con la cúpula del chavismo, donde anunció que González López sería de nuevo jefe del Sebin. Hombre de confianza de Cabello, había sido apartado del cargo tras la muerte del concejal Albán bajo su custodia en noviembre pasado. Meses después, se vuelve a hacer con la institución que siembra el terror entre los ciudadanos.

Tras separarse de Guaidó, el líder de Voluntad Popular fue a la residencia del embajador de Chile en Caracas, donde estaba su esposa e hija menor, y Freddy Guevara, su compañero y número dos del partido, refugiado desde 2017. Hacia las ocho de la tarde (hora venezolana), Chile anunció que López había abandonado la legación. Poco después, su ministro de Exteriores, Roberto Ampuero, anunciaba en Twitter que habían acudido a la legación española. Esta mañana, el Gobierno de España confirmó que el líder opositor y su familia se encuentran en la residencia del embajador de España en Caracas y que no han pedido asilo.

Como ha podido saber ABC, se refugiaron en la legación porque «se sentían más seguros, ya que España pertenece a la Unión Europea». Aunque el padre de López tenga la nacionalidad española desde 2016 sería un error para el hijo adquirir la nacionalidad por ascendencia ya que el artículo 227 de la Constitución venezolana señala explícitamente que para ser elegido presidente de la República «se requiere ser venezolano por nacimiento y no poseer otra nacionalidad». Además, no debe estar sometido a condena mediante sentencia definitiva y firme. López fue condenado a 13 años y 9 meses de cárcel por el Tribunal Supremo de Justicia, pero el indulto del presidente Guaidó (firmado el pasado viernes) lo despojaría de los acusaciones sobre presuntos delitos que no cometió.