Las encuestas sitúan a Marine Le Pen como la candidata favorita de los jóvenes franceses

La líder del Frente Nacional es la preferida por los menores de 35 años, seguida por Jean-Luc Mélenchon, radical de izquierdas

Corresponsal en ParísActualizado:

Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional (FN, extrema derecha), es la candidata favorita a la elección presidencial de los jóvenes de menos de 35 años, seguida de cerca por Jean-Luc Mélenchon, candidato populista de izquierdas. Según el último sondeo publicado por el diario de referencia económica Les Echos, la candidata de la extrema derecha cuenta hoy con el voto del 14 al 24 por ciento de los jóvenes que tiene intención de votar en las presidenciales del 23 de abril y el 7 de mayo próximos.

La extrema derecha de la dinastía Le Pen ya era el partido más votado por los obreros desde hace muchos años. La implantación aparentemente sólida del FN en el electorado joven y muy joven es una novedad quizá significativa. Se trata, según los primeros estudios sociológicos, de jóvenes obreros que viven en la periferia de las grandes ciudades y se sienten víctimas de una «europeización» y «mundialización» que consideran inquietante.

A la extrema izquierda del paisaje político francés, Mélenchon, candidato del PCF y todos los grupúsculos que están a la izquierda del PS, cuenta con unas intenciones de voto ligeramente inferiores, a la alza. Emmanuel Macron, ex ministro de economía de Hollande, antiguo ejecutivo de la Banca Rothschild, candidato «social reformista», es el tercer candidato con más intenciones de voto entre los jóvenes franceses, seguido de François Fillon, candidato conservador.

Todos los eventuales candidato del PS a la elección presidencial ( Manuel Valls y Arnaud de Montebourg, entre otros) ocupan un humillante último puesto en las intenciones de voto de los jóvenes franceses. Quizá sea significativo, igualmente, que los jóvenes de menos de 35 años son una de las categorías sociales que tiene más clara sus intenciones de voto: un 54 por ciento de los jóvenes de 18 a 24 años dicen estar «seguros» de ir a votar en la próxima elección presidencial. Proporción superior a la de otras categorías.