El presidente de EE.UU. Donald Trump - Reuters

¿Qué demuestra el informe sobre Trump y Rusia?

Tras dos años de investigacione Robert Mueller ha llegado a una conclusión: aunque el Kremlin trató de que Donald Trump colaborara con él, este no lo hizo

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Tras dos años de investigaciones —2.800 apercibimientos, 500 interrogatorios, otros 500 registros y la colaboración de 13 gobiernos extranjeros— el fiscal especial Robert Mueller ha llegado a una conclusión muy clara: el Kremlin tuvo en pie dos campañas para tratar de influir en las presidenciales norteamericanas de 2016 y aunque trató de que Donald Trump colaborara con él, este no lo hizo, por lo que su victoria en las elecciones queda libre de la sospecha de la conspiración.

¿Conspiró Trump con Rusia para ganar las elecciones?

No. Después de analizar todo tipo de acusaciones, testimonios y pruebas, el fiscal Robert Mueller cree que la visita de Trump a Moscú en 2013, sus intentos de construir un rascacielos en esa ciudad y las reuniones de enviados rusos con sus empleados en Nueva York en 2016 no prueban de ningún modo que Trump se coordinara con Vladímir Putin para ganar las elecciones.

¿Eso quiere decir que Rusia no trató de influir?

Sí que hubo, sin embargo, un intento por parte de Rusia de interferir en las elecciones para proyectar sobre ellas la sombra de la duda. Este intento se divide en dos campañas separadas.

La primera, según el resumen del informe enviado por el fiscal general (ministro de Justicia) al Capitolio: una enorme campaña de desinformación diseñada desde una entidad en San Petersburgo conocida como la Agencia de Investigación de Internet. En esta se crearon perfiles falsos para publicar mentiras y medias verdades en Facebook y otras redes sociales. Según el informe, la Agencia de Investigación de Internet mantuvo «operaciones de desinformación y en redes sociales destinadas a provocar división en la sociedad, con el objetivo final de interferir en las elecciones».

Por otro lado está la gran operación de ‹hackeo› o infiltración de informáticos a sueldo del gobierno ruso en ordenadores del Partido Demócrata y de la campaña de Hillary Clinton para obtener información sensible y publicarla en Internet. ¿Cómo? A través de una organización a la que el fiscal especial considera ya directamente un instrumento de Rusia: Wikileaks.

Entonces, ¿el fiscal relaciona a Wikileaks y Rusia?

Sí. Según el informe enviado al Capitolio, «el fiscal especial halló que empleados del gobierno de Rusia se infiltraron en ordenadores y obtuvieron correos electrónicos de personas empleadas por la campaña de Clinton y organizaciones del Partido Demócrata e hicieron públicos esos materiales a través de varios intermediarios, incluido WikiLeaks».

A pesar de varios ofrecimientos de ayudar a la campaña de Trump, el fiscal especial no halló que esta, ni nadie empleado por esta, conspirara o se coordinara con el gobierno ruso en estos esfuerzos. No hubo «un acuerdo —implícito o explícito— entre la campaña de Trump y el gobierno ruso sobre las injerencias electorales».

¿A quién ha denunciado Mueller?

En el transcurso de su investigación, Mueller ha presentado cargos contra 13 civiles rusos, 12 militares empleados por los servicios de inteligencia y tres empresas radicadas en Rusia, todos imputados por estos delitos.

¿Y las acusaciones a Trump de obstruir la investigación de la justicia?

Tras concluir que Trump no conspiró con Rusia para ganar las elecciones, Mueller se pregunta: ¿Intentó destruir pruebas y obstruir la investigación el presidente al llegar a la Casa Blanca? El fiscal analiza una serie de hechos, como el despido del entonces director del FBI, James Comey, y varias afirmaciones suyas en estos pasados dos años. «El fiscal especial no llega a ninguna conclusión —en un sentido u otro— sobre si la conducta analizada constituye obstrucción. Aunque este informe no llega a la conclusión de que el presidente cometió un delito, tampoco le exonera».

Quien sí llega a una conclusión es el ministro de Justicia, William Barr, quien lleva en el puesto un mes y es muy respetado en Washington. Visto el informe de Mueller, el ministro defiende que «las pruebas halladas durante la investigación del fiscal especial no son suficientes para concluir que el presidente cometió un delito de obstrucción a la justicia».

¿Entonces Trump queda exonerado de ambos delitos?

La lógica aplicada es sencilla: si Trump no conspiró con Rusia, ¿por qué iba a esconder pruebas de un delito que no cometió? «Las pruebas no revelan que el presidente estuviera implicado en un delito subyacente relacionado con la injerencia en las elecciones por parte de Rusia, y por ese motivo, aunque no sea determinante, la ausencia de esas pruebas debe tenerse en cuenta al evaluar las intenciones del presidente cuando se analiza la posible obstrucción».

Finalmente, según dice Barr, «al detallar las acciones del presidente, muchas de las cuales ocurrieron de forma pública, el informe no incluye acciones que, en nuestra opinión, sean constitutivas de un delito de obstrucción, estén relacionadas con una investigación pendiente o culminada, y se hicieran con intención de delinquir».

¿Se publicará el informe completo?

El informe completo del fiscal Mueller está embargado porque contiene partes de la investigación que han servido para otros casos. La fiscalía ha presentado cargos contra estrechos colaboradores de Trump, como su jefe de campaña Paul Manafort o su abogado Michael Cohen, pero por delitos distintos a los de la trama rusa, como fraude o falso testimonio.

De ahí que Trump, exultante, haya declarado minutos después de que el informe haya llegado al Capitolio que «no hubo conspiración con Rusia ni obstrucción de la justicia».