Frauke Petry, copresidenta del partido radical Alternativa para Alemania - REUTERS

Horas después de cerrarse las urnas, el partido AfD se parte por la mitad

Frauke Petry deja plantada a la directiva de Alternativa para Alemania

ROSALÍA SÁNCHEZ
CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

Son las nueve de la mañana. La directiva de Alternativa para Alemania (AfD) ha sido la más madrugadora en convocar la rueda de prensa de valoración de los resultados electorales. Hay más prensa internacional que nunca. Ya no son solo una vociferante nota de color. Y lo saben. Entran en la sala refulgentes de éxito. Los candidatos Alexander Gauland y Alice Weiel, junto a Frauke Petry y Jörg Meuthen. Traen guardaespaldas, algo inaudito en la Casa de la Prensa de Berlín. ¿Los llevarán también al parlamento? Cuando los fotógrafos terminan, comienzan las declaraciones. Y estalla la bomba.

Frauke Petry, expesidenta del partido y que con su candidatura en Sajonia ha obtenido el 25% de los votos, a solo 5 puntos de la CDU, explica que «el único objetivo para este partido ahora es ganar las elecciones en 2021» y que a su entender prepararse para eso es lo primero que deben hacer durante los cuatro próximos años. «No tomaré parte en esta directiva, no dirigiré el grupo parlamentario y, como comprenderán, no deseo responder más preguntas sobre este asunto». Se levanta y se va.

En medio del gran revuelo que levantan los fotógrafos, que no tiene muy claro si perseguirla o continuar cubriendo la rueda de prensa, Weidel mantiene cara de póker, mientras Gauland y Meuthen ríen nerviosos. Enseguida averiguamos por qué. «Les ruego que nos disculpen por ese comportamiento sobre el que no sabíamos nada de antemano», sonríe azorado. Han pasado solo unas horas desde el cierre de las urnas y AfD ya se presenta ante Alemania partido por la mitad. La tesis de Petry es que el partido debe preservar las opciones de gobierno y para ello debe meter bajo la alfombra su parte más impresentable. La actual directiva, sin embargo, considera que yendo sin complejos el partido gana más votos. Nadie a lo largo de la rueda de prensa es capaz de explicar cómo van a seguir ahora. Petry no solamente les ha aguado la fiesta del éxito electoral, sino que además deja el partido en una complicada situación de gestión. Pero en la hora que dura el encuentro con los periodistas sí sale a relucir eso con lo que Petry no es capaz de seguir adelante. Y tras ella está aproximadamente la mitad de los seguidores de AfD, especialmente e el este, donde el partido enraíza su fuerza.

«Lo siento, pero nosotros pensamos que hay un millón de personas que tienen que salir inmediatamente de este país», dice Gauland sobre la política de inmigración. «Quien tiene un pasaporte alemán pertenece a Alemania. El resto son huéspedes. Y no admitimos el doble pasaporte porque no creemos en la doble nacionalidad», explica. Justifica las frases con las que celebraba anoche la victoria. «¡Vamos a cazar a Merkel!», dijo, y hoy lo justifica: «Naturalmente que hay que ir a por ellos, a cazar al gobierno», repite, «y dije que vamos a recuperar nuestro país porque nosotros no queremos perderlo por una invasión de extranjeros de cultura extranjera».

Gauland se extiende en su justificación contra la inmigración islámica y se mete además en el berenjenal judío. «No hay en nuestro programa nada que deba intranquilizar a los judíos. No hemos tenido ningún contacto con los judíos de Alemania pero estamos dispuestos a ello. Y no tenemos nada en contra de la existencia de Israel como Estado judío. Pero hay que tener algo muy claro, Israel vive en guerra desde hace mucho tiempo y no estoy seguro de que estemos dispuestos los alemanes a sacrificar vidas por ese país, por eso hemos de ser cuidadosos en nuestras posturas».

Weiland, por su parte, insiste en que lo primero que hará su grupo parlamentario es llevar a Merkel ante una comisión de investigación porque «estamos convencidos de que ha violado el Estado de derecho tanto en los rescates europeos como en la política de refugiados».