La crisis entre los dos países ha enrarecido las relaciones en Wangjing, el barrio de Pekín donde viven 70.000 surcoreanos.
La crisis entre los dos países ha enrarecido las relaciones en Wangjing, el barrio de Pekín donde viven 70.000 surcoreanos. - PABLO M. DÍEZ

China declara la guerra comercial a Corea del Sur por su escudo antimisiles

Pekín cierra centros comerciales surcoreanos, boicotea sus productos y anula viajes turísticos

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

En la guerra y en el amor, todo vale. Parece que en los negocios también. Al menos en China, que ha declarado la guerra comercial a Corea del Sur por su nuevo escudo antimisiles. Desplegado por Estados Unidos, dicho sistema defensivo estará operativo en breve y tiene como objetivo protegerse de las amenazas del joven dictador norcoreano, Kim Jong-un. Pero Pekín teme que, debido a su cercanía, sus potentes radares puedan espiar su territorio y mermar su capacidad militar.

Presionando al Gobierno surcoreano para que dé marcha atrás y no lo instale, el autoritario régimen chino se ha lanzado a una guerra comercial encubierta. Aprovechándose de la fuerza de su gigantesco mercado y utilizando la propaganda oficial, los medios chinos han llamado a un boicot contra los productos surcoreanos para atizarle a Seúl donde más le duele: en su economía.

En los últimos días, han circulado por las redes sociales chinas fotos y vídeos de protestas contra marcas surcoreanas, en las que algunos vándalos se han despachado a gusto destrozando sus artículos ante la mirada pasiva, cuando no cómplice, de los guardias de seguridad. La víctima colateral más afectada por esta crisis diplomática han sido los centros comerciales Lotte, que han visto cómo las autoridades les cerraban varias decenas de establecimientos por todo el país para llevar a cabo repentinas inspecciones de sus sistemas contra incendios. Un duro golpe para la compañía, que emplea a unos 20.000 trabajadores en China y obtiene de este mercado un tercio de sus ventas en el extranjero.

Como suele ocurrir en China, nada de esto parece casual, sobre todo teniendo en cuenta que Lotte ha permutado con el Gobierno surcoreano unos terrenos para instalar el escudo antimisiles, conocido por sus siglas en inglés como THAAD. Dicho trato ha enfurecido a los medios chinos, que han puesto a la empresa en su diana. Mientras la agencia estatal de noticias Xinhua advertía de que «Lotte se arriesga a perder a los clientes chinos y su mercado, un trozo muy grande del pastel de sus negocios», el periódico del Partido Comunista, «Global Times», pedía acabar con su expansión. Con su habitual tono nacionalista, dicho diario proponía boicotear los productos surcoreanos y también sus exitosas series de televisión y canciones de «K-pop».

Junto a Lotte, la marca de coches Hyundai también está sufriendo el rechazo del público chino. Esta semana, la compañía ha cerrado una de sus cuatro plantas en el país alegando labores de mantenimiento.

Con un comercio bilateral que ascendió el año pasado a 211.400 millones de dólares (197.724 millones de euros), China es el primer mercado para Corea del Sur, ya que absorbe un cuarto de sus exportaciones. Beneficiadas por su acuerdo de libre comercio, vigente desde 2015, sus inversiones mutuas superan los 6.000 millones de dólares (5.600 millones de euros).

Además, ocho de los 17 millones de turistas que visitaron Corea del Sur el año pasado procedían de China, que también ha cortado sus viajes a este país como medida de presión. En juego están los 18.600 millones de dólares (17.395 millones de euros) que los turistas chinos se gastaron el año pasado. Muy dependiente de su gigantesco vecino, la economía surcoreana puede perder solo por este boicot turístico entre el 0,5 y el 1,2% de su Producto Interior Bruto (PIB), según calcula un estudio de Credit Suisse recogido por Forbes.

Pero el portavoz chino de Exteriores, Geng Shuang, niega esta guerra comercial y acusa a Corea del Sur de «perseguir fantasmas donde no los hay».

Seúl eleva una queja a la OMC

Temiendo un impacto aún mayor en su economía, que este año crecerá al 2,5%, Corea del Sur ha apelado a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para quejarse del boicot encubierto orquestado por Pekín. «Puede que el Gobierno chino no admita estas represalias contra el escudo antimisiles, pero tenemos que apuntar esa posibilidad», ha anunciado el ministro surcoreano de Comercio, Joo Hyung-hwan, según informa la agencia de noticias Yonhap. A su juicio, «China puede haber violado algunos acuerdos» porque ambos países tienen un tratado de libre comercio. Para argumentar su protesta, el ministro aseguró que «estamos recogiendo pruebas y demostraremos que las empresas surcoreanas son tratadas de forma injusta en China».

Curiosamente, los únicos artículos surcoreanos cuyas ventas no han bajado son sus famosos cosméticos, muy apreciados entre las chinas. Una clara muestra de que, a pesar de la propaganda, la belleza está por encima de la política.