Carola Rackete, capitana del Sea-Watch 3 - Vídeo: ATLAS

La capitana del Sea Watch 3, trasladada a un lugar secreto tras recibir amenazas

El caso de la nave humanitaria desencadenó una guerra de insultos, amenazas y odio en las redes sociales

Ángel Gómez Fuentes
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El caso de la Sea Watch y de su capitana alemana Carola Rackete, 31 años, ha desencadenado una guerra de insultos y amenazas, así como una creciente ola de odio en las redes sociales. A causa de las amenazas , la capitana se ha visto obligada a abandonar Agrigento (Sicilia) durante la noche del martes al miércoles para trasladarse a «un lugar seguro«. Ruben Neugebauer, portavoz de la ONG alemana Sea Watch, ha confirmado que «ha habido algunas amenazas, pero Carola está bien».

La capitana ha recibido grandes muestras de solidaridad tras quedar libre el martes, por decisión de la jueza de instrucción Alessandra Vella, que consideró que la capitana «actuó para cumplir el deber de llevar a salvo los inmigrantes. Los puertos libios y tunecinos no son seguros, por lo que fue justo dirigirse hacia Lampedusa».

Múltiples muestras de solidaridad

Carola Rackete confesó que le han emocionado las muchas muestras de solidaridad que ha recibido. El hecho más evidente de esa solidaridad es que en solo 24 horas se donaron 200.000 euros en Italia y el doble en Alemania para pagar la multa impuesta por violar, según el ministerio del Interior, la normativa del decreto sobre seguridad, una multa establecida en 20.000 euros si la paga de inmediato y si se demora llegaría hasta los 50.000 euros.

Carola Rackete tendrá que volver a Agrigento el próximo 9 de julio, para ser interrogada por la fiscalía en otra causa en la que se ve indagada por favorecer, presuntamente, la inmigración ilegal.

En esa lamentable guerra de insultos y amenazas, la más golpeada es la capitana, cubierta de insultos sexistas y soeces, hasta incluso desearle que fuera violada. Ella ha replicado con una simple frase: «Vuestro odio es una medalla». Quienes la defendieron, incluidas las cantantes Emma Marrone y Paola Turci, han terminado también en el punto de mira de los que destilan odio en las redes sociales.

La misma furia se ha desatado contra la líder del partido de extrema derecha Fratelli d’ Italia (Hermanos de Italia), Giorgia Meloni, que sobrepasó por la derecha el extremismo de Matteo Salvini para declarar: «La Sea Watch se debe hundir». Obviamente sin la tripulación y sin inmigrantes. Giorgia Meloni ha reproducido algunos de los comentarios que le han dirigido, entre ellos este: «Hay que hundirte a ti con una buena piedra atada al cuello».

El caso de la Sea Watch no ha dejado indiferente a nadie en Italia y el país se ha dividido.