El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, besa la mano de la canciller alemana, Angela Merkel, este jueves
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, besa la mano de la canciller alemana, Angela Merkel, este jueves - Afp

Bruselas trata de evitar una crisis grave del euro por culpa de Italia

Roma prometió un déficit del 0,8% y ahora presenta una desviación del déficit del 2,4%

Corresponsal en Bruselas Actualizado: Guardar
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La Comisión Europea considera que el Gobierno italiano se pone en una situación «sin precedentes» al planear unos presupuestos que desafían todas las reglas de la zona euro. La reunión informal de todos los jefes de Estado y de Gobierno de la moneda única que tuvo lugar este jueves en Bruselas estuvo centrada en la cuestión italiana, esencialmente en los reproches que varios países le hicieron al primer ministro Giuseppe Conte, que se fue de la reunión sin hacer declaraciones.

Prácticamente a la misma hora, el comisario de asuntos económicos, Pierre Poscovici, estaba en Roma entregando formalmente la carta en la que se detallan estas objeciones.

«Italia tiene derecho a elegir sus prioridades presupuestarias, pero debe responder a tres preguntas: ¿cómo financiará los gastos anunciados y cómo reducirá la deuda? ¿Qué consecuencias tendrá la maniobra sobre las normas europeas?». En una rueda de prensa junto al ministro de Economía, Giovanni Tria, Moscovici reconoció que en estos momentos «estamos en desacuerdo pero debemos manejar la situación con inteligencia y con sangre fría». Conte había dicho a su llegada a Bruselas que, al revés, «mientras más tiempo pasa, más creo que nuestro presupuesto es muy bueno», por lo que sostiene que no hay margen para cambiarlo.

Con un déficit del 2,4% del PIB está por debajo del 3% del límite máximo establecido por el Pacto de Estabilidad, pero muy lejos del 0,8% prometido por el anterior gobierno de centro-izquierda. Si el Gobierno de coalición entre demagogos y nacional-populistas no cambia su presupuesto, la Comisión podría rechazarlo, según las reglas del euro, lo que no ha sucedido nunca. La decisión se tomará a final de mes.

El primer ministro italiano tuvo una reunión bilateral con la canciller alemana, Angela Merkel, que este calificó como «muy cordial y serena». La alemana no ha dado cuenta de su versión de esta reunión, en la que el italiano le habría descrito con cierto entusiasmo los fundamentos de sus presupuestos.

Decisión trascendental

El nuevo Gobierno italiano, sostenido por una coalición entre los nacionalistas euroescépticos de la Liga y los demagogos del Movimiento 5 Estrellas, ha seguido una línea permanente de desafío a las reglas europeas y a la autoridad de la Comisión, ya sea en el campo de la gestión dela inmigración o ahora en el del presupuesto.

Según las reglas del semestre europeo, es obligatorio que todos los países de la moneda única presenten sus planes presupuestarios antes de que sean aprobados en los parlamentos nacionales, porque la Comisión tiene que verificar si cumplen las reglas de la moneda única. Pero tanto la Liga como el M5E han estado considerando directa o indirectamente la idea de abandonar el euro.

Otros gobiernos anteriores no habían llegado a tanto, pero han estado al menos estirando hasta un punto crítico el margen de flexibilidad con las reglas europeas. Por ello, nadie se atreve a pronosticar cuál va a ser la evolución de este conflicto que, sin duda, estará en el centro de la próxima cumbre del euro prevista para diciembre.